El regreso de Rubén Rocha Moya al puesto de gobernador constitucional de Sinaloa se produce después de 112 días de licencia temporal. Durante este tiempo, el funcionario fue objeto de acusaciones emitidas por el Gobierno de Estados Unidos, las cuales lo vinculaban al crimen organizado. Sin embargo, Rocha Moya hizo uso de sus redes sociales para comunicar su regreso ‘con la frente limpia y en alto’, reiterando su determinación de cumplir con el mandato otorgado por los sinaloenses en 2027.
El proceso que enfrentó el gobernador comenzó el pasado 1 de mayo cuando solicitó al Congreso del Estado una licencia temporal de su cargo. Durante este período, Rocha Moya se puso a disposición del sistema de justicia mexicano para enfrentar las acusaciones, las cuales describió como infundadas y motivadas por intereses políticos ajenos a la soberanía nacional. El gobernador asegura haber prescindido de la inmunidad constitucional y haberse sometido al escrutinio de todas las entidades investigativas competentes.
Durante las investigaciones, Rocha Moya compareció ante la Fiscalía General de la República (FGR), donde los funcionarios no hallaron pruebas concluyentes que lo vincularan a actividades delictivas. Según el gobernador, su actuación ha sido conforme al marco legal y constitucional, destacando que no ha cometido ningún delito.
Rocha Moya reafirmó su compromiso político con la denominada Cuarta Transformación y con el pueblo sinaloense, prometiendo continuar trabajando en favor de sus ciudadanos. En la red social X, reivindicó su participación en el proyecto del Estado de Bienestar liderado por figuras emblemáticas, y que, según él, ha mejorado la calidad de vida de muchos mexicanos que antes vivían en condiciones desfavorables.
Las acusaciones originalmente presentadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos involucraban a Rocha Moya y otros nueve funcionarios de Sinaloa por supuestas colaboraciones con el Cártel de Sinaloa. Los cargos incluían conspiración para el tráfico de narcóticos y la posesión de armas, que según las autoridades estadounidenses, fueron introducidas al país a cambio de apoyo político y sobornos. Detallaron que durante las elecciones de 2021, una facción conocida como ‘Los Chapitos’ ayudó a Rocha Moya a ganar la gubernatura mediante tácticas de intimidación hacia sus competidores.





