La secretaria de Gobernación de México, Rosa Icela Rodríguez, sostuvo una reunión clave con el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson. Ambos funcionarios reafirmaron su compromiso de fortalecer los mecanismos de colaboración entre ambas naciones, subrayando la importancia de trabajar juntos bajo una política de responsabilidad compartida. Este encuentro subraya el interés de ambos países por mejorar su coordinación en asuntos críticos de la agenda bilateral.
En un mensaje compartido en su cuenta de X, la secretaria Rodríguez expresó su satisfacción por la reunión, destacando la relevancia de seguir trabajando en conjunto para abordar desafíos comunes. Acompañó su mensaje con una fotografía donde aparece junto al diplomático estadounidense y otros miembros de la delegación de ese país. Esta reunión se enmarca en un contexto de colaboración continua y creciente entre las dos naciones.
Funcionarios mexicanos de alto nivel estuvieron presentes en el encuentro. Entre ellos, se encontraban Marcela Figueroa, secretaria ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública; Sergio Salomón Céspedes, Comisionado del Instituto Nacional de Migración, así como representantes de la Secretaría de Marina y de la Defensa Nacional. Este selecto grupo de funcionarios indica la relevancia asignada a los temas discutidos durante la reunión.
La reunión se desarrolló poco después de que el gobierno federal diera a conocer la incautación de más de cuatro millones de dosis de fentanilo en Mexicali, Baja California. Este decomiso fue posible gracias a información compartida por la DEA, lo que refleja la eficacia de la cooperación internacional en materia de seguridad. ‘La información compartida se convierte en acción tomada’, resaltó Johnson en su cuenta de X, destacando el impacto de estas colaboraciones en la seguridad de ambos países.
En el contexto de estos acuerdos, es importante recordar que la Casa Blanca presentó recientemente su Estrategia Nacional Antidrogas 2026. Esta estrategia exige a México resultados más concretos en el combate al narcotráfico, de los cuales depende el futuro de la cooperación bilateral en seguridad. Estados Unidos ha manifestado que espera más detenciones, extradiciones y el desmantelamiento de laboratorios clandestinos como parte de estos esfuerzos conjuntos. Además, sanciones económicas han sido anunciadas para aquellas empresas que faciliten la producción o tráfico ilícito de drogas.
En un acuerdo adicional a estas medidas, ambos países firmaron un convenio para adquirir drones y sistemas contra aeronaves no tripuladas. Según Johnson, esta tecnología será vital para combatir a los cárteles y reforzar la seguridad compartida. Este avance tecnológico es solo uno de los muchos pasos que se están dando para continuar mejorando las capacidades de respuesta ante el crimen organizado en la región.
Recientemente, el director de la DEA, Terry Cole, destacó el papel del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, calificándolo como un ‘socio de confianza y buen amigo’. Estas declaraciones, realizadas durante la 40.ª Conferencia Internacional para el Control de Drogas en Buenos Aires, refuerzan la imagen de un México comprometido con la colaboración internacional en la lucha contra el narcotráfico.





