El Banco de México (Banxico) se encuentra en una fase de reflexión respecto a la tasa de interés de referencia, con un debate interno que revela una posible inclinación hacia su reducción. Este análisis se produce en un contexto donde se anticipa una postura más restrictiva por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, junto con un panorama de riesgos inflacionarios que tiende a incrementarse. Las minutas de la última reunión de política monetaria del banco central, celebrada el 24 de septiembre, han puesto de manifiesto estas diferencias de opinión entre los miembros de la Junta de Gobierno.
En este debate, tres de los integrantes de la Junta consideran que existen argumentos sólidos para evaluar un nuevo recorte en la tasa, mientras que dos miembros abogan por proceder con precaución, resaltando el sesgo al alza de los riesgos inflacionarios. Este desacuerdo se traduce en una situación donde algunos miembros están abiertos a discutir ajustes en la política monetaria, mientras que otros prefieren mantener el rumbo actual, citando la necesidad de vigilar de cerca los factores que pueden afectar la inflación y el tipo de cambio.
Los analistas han comenzado a especular sobre el futuro de la política monetaria del Banxico. Se prevé que el banco central ajuste sus orientaciones antes de realizar cualquier modificación a la tasa, lo que podría significar un desacoplamiento de las decisiones de la Reserva Federal, que se espera aumente su tasa en diciembre. Esta divergencia podría dejar al Banxico en una posición menos convencional, considerando que se ha mantenido invariable en un 6.50% durante tres reuniones consecutivas, lo que inicialmente se había interpretado como el final del ciclo de recortes.
Las reacciones de los analistas han sido diversas, con algunos, como Janneth Quiroz de Monex, expresando sorpresa ante la apertura a nuevos ajustes. En particular, se señala que un recorte podría llevar a implementar una política monetaria más expansiva, lo que contrasta con la postura más restrictiva que la mayoría de los miembros han defendido. Paulina Anciola e Iván Arias de Banamex también han indicado que, aunque hay interés por parte de la Junta en realizar recortes, el margen para tales ajustes es limitado, aunque se anticipa una probabilidad creciente de que se produzca un recorte en noviembre.
Los expertos de Scotiabank México han argumentado que, si se presentan datos favorables sobre la inflación en octubre y el tipo de cambio se mantiene estable, podría ser viable un recorte en la reunión de noviembre. Sin embargo, la mayoría de los miembros de la Junta han enfatizado que, aunque se ha revisado al alza las expectativas de crecimiento económico, con una proyección de expansión de 1.5% para el año, el balance de riesgos para la actividad económica sigue siendo negativo, lo que sugiere que la economía podría seguir enfrentando desafíos a pesar de una mayor expansión en comparación con el año anterior.





