La Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos ha declarado a Juan Carlos Valencia González, conocido como El Pelón, como el nuevo objetivo principal de sus operaciones. Este anuncio se produjo después de que el gobierno estadounidense revelara una serie de acusaciones federales en contra de cinco figuras clave del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que incluyen a miembros cercanos de la familia de Nemesio Oseguera Cervantes, apodado El Mencho. En paralelo, la embajada de Estados Unidos en México anunció la suspensión de certificaciones de aguacate en Michoacán, lo que ha provocado un impacto negativo en las exportaciones, resultando en pérdidas diarias cercanas a los 5 millones de dólares.
Las acusaciones recientes, presentadas en una corte federal de Washington, están dirigidas a varios líderes del CJNG, entre ellos Julio Alberto Castillo Rodríguez, conocido como El Chorro, quien es yerno de El Mencho y enfrenta cargos por liderar una red de tráfico de metanfetaminas y cocaína, así como por posesión de armas de fuego. También fue señalado Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, conocido como El Sapo, ahijado de El Mencho, quien se enfrenta a cargos por tráfico de armas y por encabezar el aparato de seguridad del cártel.
Además, Ricardo Ruiz, apodado La Tripa, enfrenta acusaciones por tráfico de varias drogas, incluyendo cocaína, metanfetamina, heroína y fentanilo. Washington también ha presentado cargos contra Julio César Montero, conocido como Tarjetas, y Carlos Andrés Rivera, apodado La Firma, quienes son identificados como fundadores del Grupo Élite del CJNG, una unidad de sicarios que ha operado en diversas actividades criminales, incluyendo fraudes en tiempos compartidos que han afectado a miles de ciudadanos estadounidenses.
Como parte del Programa de Recompensas de Narcóticos del Departamento de Estado, se han incrementado las recompensas ofrecidas por información que conduzca a la captura de estos líderes. La recompensa por Juan Carlos Valencia ha aumentado a 25 millones de dólares, mientras que otros miembros como El Sapo y El Chorro tienen una recompensa de 15 millones de dólares cada uno. En la misma línea, se han establecido restricciones de visa para 65 personas vinculadas a los líderes del cártel, de las cuales 26 ya habían perdido su documentación.
La reciente suspensión de las actividades de certificación de aguacate en Michoacán responde a las amenazas contra intereses estadounidenses, según se indicó desde la embajada. La medida se produce en un contexto de creciente violencia y actividad criminal en el estado, lo que ha llevado a la alerta de viaje nivel 4 que recomienda a los ciudadanos estadounidenses evitar la zona. Las exportaciones de aguacate, que habían promediado 5 millones de dólares diarios, ahora se ven seriamente afectadas, lo que revela la creciente inseguridad que afecta no solo a la economía local, sino también a las relaciones comerciales entre México y Estados Unidos.





