En un movimiento que ha generado controversia, Petróleos Mexicanos (Pemex) ha decidido clasificar como “reservados” los resultados de auditorías internas realizadas el año pasado, estableciendo un periodo de confidencialidad de tres años. Esta decisión se llevó a cabo pocos días antes de la renuncia de Víctor Rodríguez Padilla a la dirección general de la empresa, un cambio que ha suscitado interrogantes sobre la transparencia en la gestión del organismo estatal.
De acuerdo con el documento CT-PM-560-2026, al que tuvo acceso EL UNIVERSAL, el Comité de Transparencia de Pemex tomó la determinación el 23 de abril de 2026, afirmando que la información relacionada con las auditorías a sus filiales y aspectos de tecnologías de la información es de carácter sensible. La empresa argumenta que develar estos hallazgos podría poner en riesgo información estratégica que afecta su operación en el sector energético.
La empresa justifica esta medida al señalar que la divulgación de información incompleta podría generar presiones externas, distorsionar análisis técnicos y comprometer la independencia de los criterios adoptados en la toma de decisiones. Esta postura ha resultado en que numerosos documentos relacionados con las auditorías se encuentren censurados en su totalidad, lo que limita el acceso a datos que podrían ser relevantes para la opinión pública.
La salida de Rodríguez Padilla, anunciada el 14 de mayo por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se produjo en medio de un contexto complicado, luego de que el extitular de Pemex fue detenido en julio tras la difusión de un video que mostraba un acto de violencia familiar. Este entorno ha levantado más dudas sobre la gestión de Pemex y sobre las repercusiones de sus auditorías, que han revelado potenciales secretos comerciales que, según la empresa, podrían comprometer su competitividad en el mercado.
En la revisión VEA001/2025, se documentaron cinco hallazgos que requerían seguimiento, pero hasta el momento no se han implementado las recomendaciones pertinentes. La falta de deliberación sobre estas acciones correctivas ha llevado a la empresa a concluir que la posible difusión de sus informes podría obstaculizar el proceso de auditoría en curso, afectando la imparcialidad y la objetividad necesarias para evaluar correctamente la situación interna de Pemex. Así, el Comité de Transparencia decidió mantener la reserva de información crítica por un período extendido, lo que ha sido objeto de críticas por parte de quienes abogan por mayor transparencia en las operaciones de la empresa estatal.





