En el segundo trimestre de 2026, el Producto Interno Bruto (PIB) de México experimentó un crecimiento del 1.5 por ciento en comparación con el trimestre anterior, lo que marca un avance notable al sumar así dos trimestres consecutivos de incremento. Esta cifra, que supera las expectativas del mercado, fue reportada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en medio de un contexto de incertidumbre debido a la política comercial de Estados Unidos.
Este repunte en la economía mexicana se atribuye principalmente a un aumento en el sector agropecuario, que creció un 3.3 por ciento, así como en la industria y los servicios, que registraron incrementos del 1.6 y 1.5 por ciento, respectivamente. El Inegi presentó estos datos bajo un análisis desestacionalizado, lo que permite una evaluación más precisa de la actividad económica sin la influencia de variaciones estacionales.
Adicionalmente, la comparativa interanual también mostró un aumento del PIB de 0.5 por ciento en el mismo periodo, manteniendo así una tendencia de crecimiento tras un incremento del 0.2 por ciento registrado en el primer trimestre. Este crecimiento se sustentó en el aumento de las actividades primarias, que crecieron un 4.1 por ciento, y de las terciarias, con un 1.8 por ciento, aunque el sector secundario sufrió una leve caída del 0.1 por ciento.
La primera mitad de 2026 se caracterizó por un crecimiento interanual en el sector agropecuario de 3.8 por ciento y en servicios de 1.8 por ciento, aunque se observó un ligero retroceso en el sector secundario. Es importante destacar que los datos presentados son estimaciones preliminares, y se espera que los números definitivos sean publicados el próximo mes, lo que podría proporcionar un panorama más claro sobre la economía del país.
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico Financiero de Grupo Financiero Base, sugirió que gran parte de este crecimiento trimestral podría estar relacionado con el impacto del Mundial, mientras que el resto se puede considerar un efecto rebote tras la contracción observada en el primer trimestre. Sin embargo, advirtió que tras el evento deportivo, podría esperarse una corrección a la baja en el PIB, afectando especialmente la construcción, el comercio minorista y los servicios relacionados con el turismo y el entretenimiento.





