En una reciente conferencia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, se puso de manifiesto la crucial dependencia de México respecto a las importaciones de gas natural desde Estados Unidos. Actualmente, el país importa el 75% del gas que consume, destacando un desafío significativo para la soberanía energética nacional. Los especialistas señalan que, pese a las inversiones en energías renovables y el fomento de la producción nacional, la autosuficiencia plena sigue siendo un objetivo esquivo.
Alma América Porres Luna, ingeniera geofísica y miembro del comité científico convocado por el gobierno, detalló que las importaciones de gas son necesarias para cubrir la gran mayoría del consumo interno, donde tan solo el 25% proviene de producción nacional. Esto resalta la vulnerabilidad de la seguridad energética frente a la dependencia externa, con proyecciones que sugieren un crecimiento en la necesidad de estas importaciones.
El consumo de gas en México, previsto para alcanzar 9.1 mil millones de pies cúbicos diarios en 2025, puede llegar a 10.8 mil millones para 2030 si no se implementan medidas de contención. Esta situación ha llevado al comité a proponer cuatro estrategias concretas para mitigar esta dependencia: acelerar la generación de energía mediante fuentes renovables, mejorar la eficiencia energética, incrementar la producción nacional de gas y asegurar la sostenibilidad ambiental.
Las proyecciones elaboradas por el comité apuntan a que con estas acciones, hacia 2030, pueden añadirse hasta 22 mil megawatts de nueva capacidad limpia y otros mil 500 megawatts por cogeneración. Asimismo, mejorar la eficiencia energética en diversos sectores podría ahorrar 500 millones de pies cúbicos diarios de gas. Además, fortalecer la producción en yacimientos convencionales podría aumentar el suministro local, recuperando hasta 2 mil 400 millones de pies cúbicos diarios.
En cuanto a la política de protección ambiental, se establece como un eje clave. Sin embargo, Porres Luna advirtió que, incluso si se implementan todas estas iniciativas, la dependencia no se eliminará por completo, ya que se espera que la producción nacional solo alcance a cubrir cerca del 49.5% del consumo. La presidenta Sheinbaum ha indicado que, a la luz de estas conclusiones, el gobierno adoptará estas estrategias como base para la futura política energética, destacando la importancia de una consulta pública informada para cualquier desarrollo potencial.





