La Fiscalía General de la República (FGR) reafirmó este martes que existen discrepancias significativas entre la versión oficial ofrecida por el exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, y los hallazgos recientes sobre la captura y traslado de Ismael «El Mayo» Zambada. De acuerdo con la titular de la FGR, Ernestina Godoy Ramos, la dependencia ha detectado nuevos elementos en las investigaciones que sugieren una posible intervención de agentes estadounidenses en el operativo en el que fue asegurado el líder del Cártel de Sinaloa y trasladado a territorio estadounidense. Estas indagatorias se mantienen abiertas en varias líneas, con el objetivo de esclarecer si hubo violaciones a la legislación mexicana o a los mecanismos de cooperación internacional vigentes entre ambos países.
Durante una conferencia, Ernestina Godoy destacó que la información recabada hasta ahora no coincide con las declaraciones públicas de Ken Salazar, quien en repetidas ocasiones ha negado cualquier participación operativa de autoridades estadounidenses en el caso. La Fiscalía, sin embargo, sostiene que existen indicios suficientes para ampliar la investigación y determinar si funcionarios de México o Estados Unidos incurrieron en irregularidades durante el proceso de captura y traslado, incluyendo el uso de aeronaves y personal no autorizado por la legislación nacional. La FGR enfatizó que se han solicitado datos adicionales al gobierno de Estados Unidos para reconstruir con precisión la secuencia de los hechos y deslindar responsabilidades.
En respuesta a los señalamientos de la FGR, Ken Salazar emitió un comunicado en el que rechazó categóricamente haber difundido información falsa respecto al caso de «El Mayo» Zambada. El exembajador sostuvo que la posición del gobierno estadounidense ha sido clara desde el inicio y que Estados Unidos no organizó ni ejecutó el operativo de captura ni el traslado del capo sinaloense. “No fue nuestro avión, ni nuestro piloto, ni nuestra operación”, reiteró Salazar como parte de su defensa, insistiendo en que la intervención de su gobierno comenzó únicamente cuando Ismael Zambada ya se encontraba bajo jurisdicción estadounidense.
Salazar argumentó que todas las declaraciones públicas realizadas durante su gestión corresponden a la versión oficial de Estados Unidos y negó que sus palabras hayan sido modificadas o que haya ocultado información relevante al gobierno mexicano o a la opinión pública. Además, el exembajador aseguró que cualquier afirmación en sentido contrario carece de sustento y que está dispuesto a colaborar con las autoridades mexicanas para esclarecer cualquier aspecto que se le requiera en el marco de las investigaciones abiertas por la FGR. Su postura, enfatizó, busca evitar tensiones innecesarias entre ambos países y salvaguardar los acuerdos de cooperación bilateral.
Mientras tanto, la Fiscalía General de la República reiteró que las carpetas de investigación seguirán abiertas hasta contar con todos los elementos necesarios para determinar si durante el operativo de captura y traslado de “El Mayo” Zambada se vulneró la soberanía mexicana o se incumplieron los acuerdos de cooperación entre México y Estados Unidos. La dependencia subrayó que las diligencias continuarán y que no se descarta citar a funcionarios estadounidenses para aclarar su posible participación. Por su parte, Ken Salazar mantiene su postura, negando cualquier responsabilidad y reafirmando que la versión oficial de su gobierno es la única que ha comunicado desde el inicio de este controvertido caso que ha generado fricciones diplomáticas entre ambos países.





