La presidenta Claudia Sheinbaum ha puesto en tela de juicio la legalidad de la detención de Ismael «El Mayo» Zambada, al señalar que existen dudas respecto a la presunta participación de Estados Unidos en el operativo que llevó a cabo su captura. Durante su conferencia matutina de este martes, la mandataria federal subrayó que las versiones sobre lo ocurrido presentan serias contradicciones, particularmente por parte del exembajador estadounidense Ken Salazar. Esta controversia se ha visto avivada por la reciente publicación de información que sugiere la intervención del FBI en la operación, lo que podría constituir una violación a los tratados internacionales y a la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos.
En su declaración ante los medios, Sheinbaum cuestionó abiertamente la veracidad de las afirmaciones del exembajador Ken Salazar, quien durante su gestión aseguró que ninguna agencia estadounidense participó en la detención de Zambada. «¿Quién miente?, ¿quién mintió, el embajador Ken Salazar?», expresó la presidenta, añadiendo que, de comprobarse la participación de una agencia extranjera sin autorización, se estaría incurriendo en una falta grave contra la soberanía nacional. Esta postura refuerza el posicionamiento del actual gobierno mexicano de exigir transparencia y respeto a los procedimientos legales en el marco de la cooperación internacional en materia de seguridad.
Rosa Isela Rodríguez, titular de la Secretaría de Gobernación, presentó una cronología de los hechos para contextualizar la polémica. En agosto de 2024, cuando aún se desempeñaba como secretaria de Seguridad en la administración de Andrés Manuel López Obrador, Rodríguez aseguró que Ken Salazar negó de manera categórica la colaboración de cualquier agencia estadounidense en la captura del líder del Cártel de Sinaloa. Sin embargo, la aparición de nuevas versiones y documentos ha reavivado el debate, generando incertidumbre sobre la transparencia del operativo y el alcance real de la cooperación bilateral en materia de seguridad.
La controversia se intensificó luego de que la presidenta Sheinbaum mencionara la inminente publicación de un libro escrito por Ken Salazar, en el que se abordarían detalles sobre el caso de «El Mayo» Zambada. Según lo adelantado por la mandataria, en el texto se sugiere que el expresidente López Obrador habría manifestado temor ante las posibles declaraciones que el narcotraficante pudiera brindar a las autoridades estadounidenses, lo cual podría tener repercusiones políticas y judiciales tanto en México como en Estados Unidos. Este señalamiento ha añadido un nuevo matiz a la discusión pública, en la que se cruzan intereses diplomáticos y de seguridad nacional.
En caso de que se confirme que Ken Salazar mintió al gobierno mexicano respecto a la participación de agencias de Estados Unidos en la detención de Zambada, la administración de Claudia Sheinbaum no descarta iniciar procedimientos legales para denunciar la intervención extranjera en territorio nacional. La presidenta subrayó que se solicitará información formal al FBI y otras instancias estadounidenses para esclarecer los hechos y, en su caso, exigir las sanciones correspondientes. Este episodio marca un punto crítico en la relación bilateral y pone de relieve los desafíos en torno a la cooperación y la soberanía en la lucha contra el crimen organizado.





