En un reciente sondeo nacional llevado a cabo por AtlasIntel entre el 4 y el 7 de mayo de 2026, se revela que la administración del presidente Donald Trump enfrenta una desaprobación significativa con un 60% de rechazo, destacando un clima de intensa polarización política en los Estados Unidos. Este análisis proporciona una imagen detallada de la percepción pública del liderazgo de Trump, principalmente en temas críticos como la economía y la política exterior.
En cuanto al desempeño del presidente Trump en inmigración, uno de sus puntos fuertes, un 38% de los encuestados lo califica como ‘excelente’, mientras que un 3% lo considera ‘bueno’. Sin embargo, una mayoría del 52% lo evalúa como ‘terrible’, destacando un déficit de aceptación de 17 puntos. Del mismo modo, la política de defensa muestra un patrón similar con un 38% de valoración ‘excelente’, frente al 51% que la califica negativamente, resultando en un saldo negativo de 15 puntos.
El sondeo también resalta que únicamente el 25% de los ciudadanos aprueba la gestión del presidente en el ámbito económico, específicamente en lo relacionado con la inflación. La política exterior y el comercio también enfrentan críticas: un 35% las evalúa positivamente, mientras que un 59% y un 57%, respectivamente, expresan opiniones contrarias significativas.
Dentro del panorama político estadounidense, el expresidente Barack Obama lidera en popularidad entre los líderes políticos, con un 52% de imagen positiva y un saldo favorable de 7 puntos, seguido de cerca por Michelle Obama con un 51% de apoyo. En contraste, Donald Trump mantiene una imagen positiva entre un 40% de los encuestados, pero enfrenta un rechazo del 60%, lo que representa una diferencia de 20 puntos en su contra. Otros políticos como Ron DeSantis y Joe Biden también experimentan altos niveles de desaprobación.
Las cifras reflejan un electorado altamente polarizado y expresan una tendencia hacia un posible cambio en el equilibrio de poder en Washington, especialmente ante la proximidad de las elecciones legislativas de medio término y el camino hacia las elecciones presidenciales de 2028. En este contexto, la aprobación pública de los líderes políticos emerge como un factor decisivo para el futuro político del país.





