Enrique Díaz Vega, quien se desempeñó como Secretario de Administración y Finanzas del Gobierno de Sinaloa durante la administración de Rubén Rocha Moya, ha sido señalado por su notable acumulación de riqueza. De acuerdo con su más reciente declaración patrimonial, Díaz Vega posee propiedades y bienes que ascienden a más de 141 millones de pesos. Esta cantidad se refleja en una detallada lista de activos que incluyen tanto inmuebles como vehículos de lujo.
Su gestión se extendió por un periodo de aproximadamente dos años y diez meses, desde noviembre de 2021 hasta septiembre de 2024. Durante este tiempo, su perfil financiero mostró un incremento significativo, destacándose que el grueso de sus ingresos no proviene de su sueldo como funcionario público, sino de sus numerosas actividades privadas. Sus ingresos totales, declarados en su último año en el cargo, ascienden a $7,820,985 pesos, de los cuales 94% tiene su origen en arrendamientos y otras fuentes ajenas al erario público.
Díaz Vega posee la totalidad de al menos 30 propiedades inmuebles, adquiridas principalmente de contado, con un valor total superior a 137 millones de pesos. Entre éstas destaca un variado portafolio de terrenos, casas y locales comerciales. Asimismo, su declaración incluye una colección de vehículos adquiridos por más de 6 millones de pesos, reflejando una preferencia por unidades de alta gama.
No obstante, el exfuncionario no está exento de obligaciones financieras. A pesar de la cuantiosa fortuna que posee, mantiene adeudos importantes, incluyendo préstamos personales y deudas inmobiliarias que superan los 18 millones de pesos. Además, Díaz Vega opera una cuenta de ahorro en PNC Bank y fondos de inversión en Alterna Securities Inc., ambos fuera de México.
En el plano legal, la situación se complica para Díaz Vega y otros funcionarios de Sinaloa, ya que han sido implicados en investigaciones realizadas por la fiscalía del distrito sur de Nueva York. Se les acusa de formar parte de una red coludida con el Cártel de Sinaloa, recibiendo presuntamente sobornos a cambio de protección. Este caso resuena debido a la relevancia del cartel señalado y la magnitud de las acusaciones, dejando en el aire interrogantes sobre las implicaciones a futuro para Díaz Vega y los demás involucrados.





