Finanzas y actividades empresariales de Jorge Antonio Cano Félix bajo escrutinio

By: Protagonista

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Jorge Antonio Cano Félix, conocido por su rol como subdirector de Área de Tecnologías de la Información en Petróleos Mexicanos (Pemex), ha llamado la atención no solo por su posición dentro de la industria energética, sino también por sus extensas actividades patrimoniales y empresariales. En su declaración patrimonial más reciente de 2025, Cano Félix ha dado a conocer una expansión sustancial en sus activos, que incluye la adquisición de dos terrenos en zonas costeras adquiridos en 2024, los cuales complementan un histórico de propiedades que datan desde 2019.

Además de desarrollarse profesionalmente en Pemex, Cano Félix mantiene una participación activa en el mundo empresarial, destacándose su implicación en dos compañías, Stare IT Services y Rendisof. La primera, que cuenta con un permiso de importación de hidrocarburos otorgado por la Secretaría de Energía, constituye un pilar importante de sus operaciones comerciales. Estas actividades están reflejadas en su declaración fiscal, donde señala ingresos significativos derivados principalmente de fuentes externas al sector público, como la empresa de ropa deportiva Maja Sportwear. Al respecto, Cano Félix informa ingresos de 200 mil pesos por negocios relacionados con esta compañía.

Cano Félix también ha sido relacionado con actividades filantrópicas de alto perfil, destacándose como el principal donante a la campaña presidencial de Claudia Sheinbaum en 2024, lo cual incrementa el escrutinio sobre sus movimientos financieros. Esto se une a su ocupación como piloto de automóviles, que le aporta ingresos adicionales calculados en 250 mil pesos durante el último año fiscal.

Su portafolio se amplía con la tenencia de nueve vehículos que tienen un valor significativo y reflejan una combinación de intereses en el automovilismo, tanto clásico como recreativo. En su flota se destacan elementos como un Ford Mustang de 1966 y una camioneta GMC Sierra de 2023, además de vehículos específicos para actividades recreativas, como motos Harley-Davidson y lanchas de pesca deportiva, cada uno de ellos con un valor individual que resalta su estatus económico.

El análisis de sus empresas revela algunas áreas de riesgo, especialmente en la gestión de Rendisof, una entidad que, según registros del SIPRES de la Condusef, no está certificada en prevención de lavado de dinero ni financiamiento al terrorismo, factor que ha generado preocupación dado el volumen de negocio que maneja, el cual oscila entre los 10 y 15 millones de pesos. Esta empresa, constituida como SAPI de CV y SOFOM, ofrece productos financieros variados, incluyendo préstamos personales y créditos hipotecarios, lo que se traduce en una complejidad operativa considerable.