El Gobierno de Estados Unidos ha emprendido una nueva acción contra el Cártel de Sinaloa al anunciar restricciones de visas dirigidas a ‘familiares o asociados cercanos’ de uno de los grupos criminales más violentos de México. Estas medidas han sido aplicadas a 75 personas bajo la Orden Ejecutiva 14059, que prevé sanciones para individuos extranjeros involucrados en el tráfico ilícito global de drogas, informó Marco Rubio, actual secretario de Estado.
Rubio señaló que el presidente Donald Trump se encuentra utilizando todo el poder de Estados Unidos para combatir y erradicar a los cárteles narcoterroristas que operan en el hemisferio, en un mensaje transmitido a través de la plataforma X, anteriormente conocida como Twitter. Cabe recalcar que el Cártel de Sinaloa es uno de los seis grupos criminales que han sido designados como organizaciones terroristas por la administración estadounidense, en un esfuerzo por intensificar las acciones contra el tráfico de drogas.
La medida tomada, que incluye la imposición de restricciones de visa a narcotraficantes, sus familiares y sus asociados cercanos, tiene como objetivo no solo impedir su ingreso a territorio estadounidense, sino también funcionar como un elemento disuasorio para continuar frenando actividades ilícitas. Rubio destaca la importancia de estas sanciones como un paso crucial en la lucha contra el narcotráfico.
Recientemente, cuatro miembros de una familia han sido arrestados en Los Ángeles por supuestos vínculos con el Cártel de Sinaloa. A estos se les imputaron decenas de cargos relacionados con el tráfico de fentanilo, metanfetaminas y armas de fuego, mostrando un incremento en las acciones de las autoridades contra el cártel.
Por otro lado, en el norte de México, dos presuntos miembros de la facción conocida como Los Chapitos, han sido detenidos. Se trata de Efraín Díaz Martínez y Jesús Miguel Aispuro Figueroa, ubicados en el tercer y cuarto nivel de la organización, respectivamente. Durante el operativo, se incautaron drogas con un valor estimado de 2.5 millones de pesos. Esta acción forma parte de un golpe económico significativo a la estructura financiera del grupo delictivo, que se intensificó después de la captura de Saúl Iribe Escobosa, alias Tío Miguel, quien era considerado jefe de una célula de narcomenudeo.
El operativo a gran escala fue llevado a cabo por integrantes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Marina (Semar), consolidando un esfuerzo multidisciplinario para desarticular operarativamente al Cártel de Sinaloa. Con estos aseguramientos, se estima haber causado una afectación económica de aproximadamente 2.5 millones de pesos, debilitando así la capacidad operativa del grupo criminal.





