La estrategia de fracking de Sheinbaum frente a los desafíos de Pemex

By: Protagonista

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México se encuentra en una encrucijada energética al importar cerca del 70% del gas que consume desde Estados Unidos. Esta situación ha llevado al gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum a considerar el fracking como una solución potencial. Sin embargo, a diferencia del caso exitoso de Argentina, donde el desarrollo del shale fue posible gracias a incentivos fiscales, el modelo mexicano sigue dependiendo en gran medida de la estatal Pemex. Según especialistas, esta dependencia es vista como el principal obstáculo para atraer nuevas inversiones.

La administración federal ha dado pasos hacia la evaluación técnica del fracking, pero el acuerdo general entre los analistas del sector es que los incentivos fiscales por sí solos no impulsarán la inversión si no se revisa el modelo de asociación actual con Pemex. En este contexto, expertos como Sergio Kurczyn, Arturo Carranza y David Rosales destacan la oportunidad de replicar el éxito de Vaca Muerta en Argentina, donde el progreso del shale fue catalizado por un marco regulatorio favorable y estímulos económicos.

En este sentido, Carlos Ormachea, un empresario argentino de Tecpetrol, explica que en Argentina, la regulación de la que llaman resolución 46 fue fundamental. Esta medida fue crucial para el desarrollo de Vaca Muerta, allanando el camino para un terreno más fértil para la inversión. Esto contrasta con la situación en México, donde, a pesar de los planes para ofrecer estímulos fiscales diferenciados para el crudo y el gas, los proyectos deben ser canalizados mediante asociaciones con Pemex, lo cual representa un desafío significativo.

A la fecha, los intentos de asociación con Pemex no han progresado debidamente. Solo se han firmado siete contratos mixtos, y los participantes del mercado notan que Pemex suele dictar condiciones que restringen la autonomía de los inversores, especialmente en aspectos críticos como la comercialización y el financiamiento. Para expertos como David Rosales, la clave está en proporcionar certidumbre a los inversionistas. Las reglas claras sobre la recuperación de inversiones y el aseguramiento de permisos y condiciones de mercado confiables son esenciales.

Por otro lado, Arturo Carranza destaca la necesidad de que el gobierno reconsidere el esquema actual, dado que los proyectos de este tipo son a largo plazo. Según Carranza, es crucial garantizar certeza jurídica y reglas del juego claras, ya que en este momento Pemex no se perfila como un socio atractivo. Frente a un escenario energético global complejo y precios al alza, México tiene una ventana de oportunidad única para explotar su potencial en el desarrollo de shale. Sin embargo, el verdadero reto radica en redefinir el rol de Pemex y en crear un entorno que facilite la inversión del sector privado.