El Gobierno de Estados Unidos ha decidido este miércoles levantar las sanciones previamente impuestas a Delcy Rodríguez, quien está reconocida actualmente como la presidenta interina de Venezuela. Esta acción fue ejecutada por la Oficina de Control de Activos (OFAC) del Departamento del Tesoro, al eliminar a Rodríguez de su lista de sancionados, una inclusión que databa de septiembre de 2018 durante el primer mandato del entonces presidente Donald Trump.
Esta medida es vista como el último paso en un progresivo deshielo en las relaciones diplomáticas entre Washington y Caracas. El cambio de política se produce en un contexto donde Estados Unidos ha logrado la captura del expresidente Nicolás Maduro, quien enfrenta un juicio por narcotráfico en Nueva York. Este contexto subraya un cambio significativo en la dinámica entre ambas naciones.
Con la remoción de las sanciones, Rodríguez ya no está sujeta a las restricciones que impedían a entidades e individuos estadounidenses tener transacciones financieras con ella. Esto también implica que se podrían descongelar cualquier activo que tenga en los Estados Unidos, facilitando su interacción y actividad económica internacional con el país norteamericano. Este cambio podría tener repercusiones económicas y políticas amplias para Venezuela.
Además, el lunes reciente marcó un hito en las relaciones bilaterales, pues Estados Unidos reanudó oficialmente las operaciones de su Embajada en Caracas. Esto ocurrió después de un acuerdo de restablecimiento de relaciones diplomáticas entre la administración del presidente Joe Biden y el gobierno venezolano, luego de más de cuatro años de distanciamiento y suspensión de vínculos formales entre ambos gobiernos iniciados en 2019.
Es relevante mencionar que la inclusión original de Rodríguez en la lista de sancionados se había justificado como parte de un enfoque de ‘máxima presión’ durante la administración de Trump. Esta táctica tenía el propósito de compelir la salida de Maduro al acusar a Rodríguez de ser un puntal clave para mantener el régimen autoritario. Esta resolución refleja un significativo reordenamiento en la estrategia diplomática de Estados Unidos hacia Venezuela.





