En un movimiento significativo en la lucha contra el crimen transnacional, el secretario de seguridad y protección ciudadana de México, Omar García Harfuch, anunció el traslado a Estados Unidos de uno de los individuos más buscados por el FBI, junto al canadiense Ryan Wedding. La decisión se dio tras una serie de reuniones de alto nivel entre García Harfuch, el director del FBI, Kash Patel, y el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson.
De acuerdo con las declaraciones realizadas a través de redes sociales, Ryan Wedding, un exatleta olímpico conocido por las autoridades locales con el alias de ‘Thor’, se entregó voluntariamente en la embajada de Estados Unidos el jueves anterior. Wedding ha sido señalado de liderar una red de narcotráfico vinculada con el temido Cártel de Sinaloa, actuando como una figura clave en la supervisión de la distribución de grandes cargamentos de cocaína desde Sudamérica hacia Norteamérica y finalmente Canadá.
Además, en este operativo se incluye a Alejandro Rosales Castillo, acusado de un asesinato en Carolina del Norte en 2016, capturado recientemente en el estado de Hidalgo. Castillo figuraba entre los más buscados por el FBI debido a un caso que atrajo gran atención en Estados Unidos, con una recompensa de 250 mil dólares para quien pudiera proporcionar información que condujera a su captura.
La cooperación y el intercambio de información entre las autoridades de México y Estados Unidos se reafirmaron en este contexto, como parte de un compromiso continuo por enfrentar de manera conjunta los desafíos de seguridad que afectan a ambos países. Omar García Harfuch destacó el compromiso de México de continuar colaborando estrechamente con el FBI y otras agencias de seguridad de Estados Unidos.
En paralelo a estos acontecimientos, es importante mencionar que el gobierno mexicano ha estado transfiriendo a otros 37 reos a los Estados Unidos, en un proceso independiente pero paralelo al contexto internacional actual. La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que estos traslados fueron decisiones soberanas, ajenas a cualquier influencia externa, como la del expresidente estadounidense Donald Trump, cuyo regreso a la presidencia pudo sugerir lo contrario.





