En una reciente entrevista telefónica con The New York Post, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció de manera crítica hacia España y Reino Unido. Según el mandatario, España ha sido calificada como una ‘perdedora’ debido a su postura hostil hacia la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y su negativa a incrementar su inversión en defensa al 5% del Producto Interior Bruto (PIB). Esta declaración ha generado controversia, especialmente por el contexto en el que se refiere a la estrategia de defensa colectiva.
Trump señaló que, en su opinión, ‘tenemos muchos ganadores, pero España es una perdedora’, afirmando que el país no colabora de manera efectiva con otras naciones en temas de defensa, especialmente por su posición desfavorable ante la escalada de tensiones en Irán. El presidente considera que la negativa de España afecta la cohesión y eficacia de la OTAN.
En particular, el crítico enfoque del presidente estadounidense se extendió también al Reino Unido, un aliado tradicional de Estados Unidos. Trump expresó su descontento con el primer ministro británico, Keir Starmer, comparándolo desfavorablemente con figuras históricas como Winston Churchill. Declaró que Starmer ha sido una decepción por su falta de cooperación incondicional en los conflictos internacionales, en especial en el reciente conflicto con Irán.
La controversia aumentó cuando se mencionó que el Gobierno de Washington, junto con otros aliados, había alcanzado un supuesto acuerdo con Madrid en relación a la campaña militar dirigida en Teherán. Karoline Leavitt, portavoz de la administración republicana, afirmó la existencia de dicho pacto. No obstante, desde Madrid, el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, refutó esta afirmación y insistió categóricamente en que la posición de España no ha sufrido modificaciones.
Esta serie de declaraciones se producen en un clima de tensiones internacionales que ponen a prueba las antiguas alianzas y la política exterior de diversas naciones. Los comentarios de Trump podrían tener implicaciones significativas en las relaciones diplomáticas en curso, especialmente para la cooperación en temas de defensa y seguridad internacional.





