El reciente recorte de tasas de interés por parte del Banco de México (Banxico) ha generado un debate significativo entre los especialistas del sector privado con respecto a los próximos movimientos de la política monetaria. Este anuncio sorprendió a muchos debido al contexto actual de creciente inflación y tensiones geopolíticas que podrían influir en el comportamiento económico global.
Según una encuesta realizada por Citi, hay una expectativa general de que Banxico podría tomar una pausa en el mes de mayo. Este descanso permitiría al banco evaluar mejor el entorno económico antes de considerar una nueva reducción en las tasas de interés en junio, lo que llevaría las tasas a un 6.50% hasta fin de año. Sin embargo, las opiniones entre los encuestados están divididas: de los 38 participantes, 17 proyectan un recorte en junio, 11 en mayo, y otros 7 creen que ocurrirá más adelante.
Un factor crucial para estas estimaciones es la tasa de inflación de marzo, que, se espera, exceda el objetivo del banco en un 4.63% anual. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) confirmará esta cifra la próxima semana. Frente a este escenario, los analistas han ajustado sus previsiones para la inflación de fin de año al alza, ahora calculando un 4.23%, cuando en el mes anterior habían calculado un 4.10%.
Los riesgos adicionales en el horizonte incluyen una elevada volatilidad derivada tanto de conflictos internacionales como de revisiones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Banamex ha señalado que hay un empinamiento en la curva de rendimientos, lo que refleja incrementos en los riesgos inflacionarios. Esta situación complica aún más el panorama para el banco central, que debe balancear múltiples factores internos y externos al tomar sus decisiones.
El recorte de tasas del 26 de marzo fue particularmente inesperado para muchos en el mercado, ya que ocurrió justo después de un aumento en los niveles de inflación y en medio de tensión geopolítica en Irán. Además, existe una creciente desconfianza sobre si Banxico podrá cumplir con su objetivo inflacionario del 3% para el primer trimestre de 2027. No obstante, el banco central ha manifestado que considera los actuales choques inflacionarios como temporales y confía que pronto retomará su objetivo de control inflacionario. Las actas de la reunión de marzo serán publicadas proximamente, y darán más claridad sobre esta estratégica decisión.





