El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, aseguró que no hubo errores por parte de los elementos de la Guardia Nacional asignados a la seguridad del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, quien fue asesinado el pasado 2 de noviembre. Durante una declaración oficial, el funcionario federal enfatizó que el protocolo de seguridad implementado por las fuerzas armadas fue adecuado, pero que no se aplicó de manera óptima debido a decisiones particulares del propio alcalde sobre su protección.
‘El protocolo no falló. Falló el otro, el protocolo de nosotros, hablo de la Guardia Nacional’, afirmó Trevilla Trejo. En su declaración, explicó que el gobierno federal buscará mejorar la coordinación con las personas resguardadas, a través de esfuerzos para que colaboren de forma más cercana y se apeguen a los procedimientos establecidos para su protección.
El secretario sostuvo que el nivel de seguridad para Carlos Manzo pudo haberse incrementado si desde un principio se hubiera autorizado la intervención directa de la Guardia Nacional. Según Trevilla Trejo, estos elementos cuentan con entrenamiento especializado en protección a funcionarios y podrían haber ofrecido una defensa más estructurada de haberse hecho cargo de la seguridad inmediata del edil.
El día del atentado, Carlos Manzo contaba con seguridad periférica proporcionada por 14 elementos de la Guardia Nacional. Sin embargo, su equipo de escoltas personales fue seleccionado directamente por él y eran los responsables de su protección cercana. Según informes posteriores al homicidio, los escoltas que acompañaban a Manzo en el momento del ataque abatieron al agresor, y actualmente están siendo investigados por las autoridades federales.
Ricardo Trevilla Trejo también informó que, a nivel nacional, existen actualmente 450 elementos desplegados para resguardar a funcionarios públicos que enfrentan situaciones de riesgo. Afirmó que el objetivo de estos elementos es prevenir situaciones como la que derivó en el asesinato de Manzo, mediante protocolos fijados para ofrecer cobertura profesional, misma que, en este caso, no fue implementada plenamente por razones ajenas a las fuerzas federales.
Este pronunciamiento se produce tras varios días de especulación en torno a las fallas en los esquemas de seguridad del edil michoacano y busca aclarar la postura de la Secretaría de la Defensa Nacional sobre el nivel de responsabilidad institucional en el atentado, colocando el enfoque en la efectividad de los protocolos propuestos por la Guardia Nacional y la necesidad de un mayor apego por parte de los beneficiarios de dicha protección.





