El reciente dictamen emitido por el Ministerio de Comercio de China ha concluido que las medidas arancelarias impulsadas por México en productos procedentes de países sin un tratado de libre comercio, incluido China, representan significativas barreras para el comercio y la inversión. Esta evaluación fue el resultado de una investigación que comenzó en septiembre del año pasado y destaca pérdidas potenciales que alcanzan los 9 mil 400 millones de dólares para los sectores mecánico y eléctrico del gigante asiático.
Además, el informe subraya que el aumento de los aranceles mexicanos podría perjudicar a las exportaciones chinas de diversos productos, incluidos metálicos, químicos, textiles y productos industriales ligeros. Estas medidas han causado preocupación en Beijing, que había anticipado que la decisión mexicana estaba motivada por una perspectiva proteccionista, a pesar de las afirmaciones de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, quien insistió en que los aranceles no estaban específicamente dirigidos a China, sino a todos los países con los cuales México no cuenta con tratados comerciales.
Esta situación se complica aún más con la reciente aprobación por el Senado mexicano de una ley que establece aranceles de entre el 5% y el 50% para alrededor de 1,463 productos, en sectores como el textil, aluminio y plásticos, cuyos efectos comenzaron a manifestarse desde el 1 de enero de 2026. La esperanza de China de que México rectificara estas prácticas antes de su implementación se ha visto infructuosa hasta el momento.
Este aumento de las tensiones económicas entre México y China ocurre en un contexto internacional delicado, justo antes de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que está programada para este año. Mientras tanto, Estados Unidos ha estado incrementando su escrutinio sobre la presencia de empresas chinas en América del Norte, generando un escenario aún más complejo para las relaciones comerciales entre los países.
En un intento de abordar y mitigar las preocupaciones, en febrero pasado, el viceministro chino de Comercio, Li Chenggang, se reunió con representantes del gobierno mexicano en Pekín para dialogar sobre la relación bilateral. Sin embargo, no se han detallado aún los pasos que el Ministerio de Comercio de China podría seguir tras el reciente dictamen sobre los gravámenes mexicanos.





