El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado su intención de bloquear el comercio con España, en respuesta a la negativa del gobierno español a autorizar el uso de las bases de Morón y Rota para operaciones militares contra Irán. Esta declaración se produce en medio de una creciente tensión en Medio Oriente, exacerbada por la reciente acción militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Trump subrayó que Irán carece de misiles y su capacidad militar está en decadencia. Sin embargo, reconoció que las fuerzas iraníes podrían seguir lanzando misiles durante un tiempo. La situación en Medio Oriente permanece tensa desde que estallara el conflicto el 28 de febrero, con continuos ataques con misiles y drones por parte de Irán. Trump detalló en una breve llamada que la capacidad de ataque de Teherán está menguando, afirmando que están quedándose sin zonas de lanzamiento.
Además, Trump ha ordenado a la Corporación Financiera para el Desarrollo de los Estados Unidos (DFC) proporcionar seguros y garantías accesibles para el comercio marítimo, especialmente en el sector energético. Esto incluye escoltas para buques en el estratégico estrecho de Ormuz, luego de las amenazas de las fuerzas iraníes de atacar embarcaciones en tránsito. Estas medidas buscan asegurar el libre flujo energético, a pesar del bloqueo petrolero vigente contra Cuba.
En respuesta, un general iraní de la Guardia Revolucionaria ha afirmado que no permitirán el paso de petróleo por el estrecho de Ormuz y que cualquier barco que lo intente será considerado un enemigo. La tensión se agrava con las advertencias de Alemania, Reino Unido y Francia de considerar acciones defensivas para neutralizar los misiles iraníes, que Irán califica como actos de guerra.
Simultáneamente, la situación se complica con la intervención del grupo chií libanés Hizbulá, que disparó proyectiles contra instalaciones militares en el norte de Israel. Esta acción ocurre mientras Israel amplía su presencia defensiva en el sur del Líbano. Además, la crisis ha llevado a aerolíneas como KLM a suspender vuelos hacia Tel Aviv y otras ciudades de Medio Oriente, reflejando la incertidumbre que rodea a la región.








