El actual presidente, Donald Trump, lanzó una advertencia contundente este jueves al expresar su intención de activar la Ley de Insurrección en el estado de Minnesota. Esta amenaza se produce si las autoridades locales, encabezadas por demócratas, no logran detener lo que ha calificado como ataques de ‘agitadores profesionales’ contra agentes del Servicio de Migración y Control de Aduanas, conocidos por sus siglas en inglés, ICE.
La Ley de Insurrección, promulgada en 1792, le permitiría a Trump implementar fuerzas militares dentro del territorio nacional, utilizándolas en contra de los ciudadanos en situaciones de crisis que excedan las capacidades de control de las autoridades civiles. Esta legislación ha sido invocada en ocasiones extraordinarias en el pasado y es vista como un recurso extremo.
En una comunicación a través de su red Truth Social, Trump emplazó a los ‘políticos corruptos de Minnesota’ a obedecer las leyes y detener a los manifestantes que, según él, están atacando a los oficiales del ICE, a quienes consideró como ‘patriotas’ que solo buscan cumplir su labor. Esta declaración surge en un contexto de intensas protestas tras la muerte de Renee Good, ciudadana estadounidense que fue abatida luego de presuntamente intentar atropellar a un agente de ICE.
La administración de Trump ha justificado este incidente argumentando defensa propia por parte del agente involucrado, respaldada por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien calificó el acto como un ejemplo de ‘terrorismo’. Estos eventos han exacerbado la tensión en la región, sumando otro caso reciente en el que un oficial disparó a un inmigrante venezolano durante una redada migratoria en Minneapolis, luego de que este intentara evitar ser detenido.
La política migratoria de Donald Trump ha sido criticada por su dureza, incluyendo la aprobación de medidas que legitiman el uso de fuerza letal por parte de los agentes del ICE frente a amenazas percibidas. Trump, desde su regreso a la presidencia, ha renovado su compromiso de erradicar la migración no controlada, generando un debate nacional sobre el enfoque adecuado para tratar estos asuntos complejos y sensibles.








