En una reciente conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó las cuestiones centrales de la esperada propuesta de reforma electoral, que se presentará ante el Congreso de la Unión en los primeros días de febrero. Una de las medidas más discutidas es la posibilidad de mantener a los diputados y senadores plurinominales, aunque planteando un cambio en su proceso de selección, para evitar que sean designados por las cúpulas partidistas sin un respaldo directo del electorado.
Sheinbaum expuso que, según encuestas cuyas cifras no divulgó, existe un fuerte cuestionamiento ciudadano hacia el sistema actual, donde las dirigencias de los partidos políticos son las principales responsables de elegir quiénes ocuparán estos cargos. La propuesta sugiere un método alternativo para elegir a estos legisladores, procurando que representen de manera auténtica a la ciudadanía.
Durante el anuncio, Sheinbaum recordó las críticas pasadas hacia los legisladores plurinominales, destacando la necesidad de que estos cargos no se hayan diseñado como una vía de acceso fácil al poder legislativo para políticos que no residen en su país, como fue el caso del senador Ricardo Anaya, quien volvió de Estados Unidos tras varios años para ocupar uno de estos escaños.
Además de estas consideraciones, el Gobierno de Sheinbaum evalúa reducir el número de regidores en los municipios, con el objetivo de disminuir los costos electorales. Al enfatizar la importancia de la austeridad en la administración pública, la presidenta subrayó que la reforma no afectará la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE), pero sí presionará por una reducción en los gastos administrativos, clasificados entre los más altos a nivel mundial.
Las modificaciones también incluyen recortar el financiamiento a los partidos políticos y replantear el gasto durante los procesos electorales, propuestas que han provocado reacciones encontradas entre la oposición. Algunos críticos, como el presidente del PRI, Alejandro Moreno, aseveran que esta reforma amenaza con una monopolización del poder político por parte de Morena. En respuesta, Sheinbaum aseguró que estas reformas garantizan los derechos de representación de las minorías, reafirmando su compromiso con un proceso democrático justo y equitativo.








