El peso mexicano inició la semana con una caída, reflejando la incertidumbre presente en los mercados financieros tras la reciente incursión de Estados Unidos en Venezuela y la captura de su presidente, Nicolás Maduro. Este evento ha generado inquietud entre los inversionistas, provocando un debilitamiento en las divisas de la región latinoamericana.
Durante la jornada del lunes, el peso mexicano se cotizaba en 18.02 por dólar, registrando una pérdida de 0.71%. Esta depreciación se sitúa en el contexto de un fortalecimiento del dólar estadounidense en los mercados globales. A lo largo de la semana, también se espera la publicación de importantes cifras económicas en Estados Unidos que podrían influir en las próximas decisiones de la Reserva Federal.
Analistas y operadores del mercado de divisas han indicado que el conflicto ha trascendido las acciones militares, generando una presión significativa a nivel internacional. Este entorno de tensión ha alimentado la percepción de inestabilidad en la región. Según explicó Enrique Balzaldúa, un operador independiente del mercado, el conflicto podría desencadenar efectos económicos diversos, especialmente en la fluctuación del peso mexicano.
El peso mexicano había registrado dos jornadas de ganancias, alcanzando su mejor nivel desde julio de 2024, situado en 17 mil 8636 por dólar. No obstante, este impulso se vio abruptamente interrumpido tras los eventos recientes, y la moneda cayó a 18.03 en sus negociaciones nocturnas en el exterior. Este valor es considerado un nivel técnico cuya ruptura podría significar un mayor debilitamiento en el corto plazo, según la opinión de diversos analistas del mercado.
En una declaración oficial, el presidente Donald Trump confirmó la realización de la operación nocturna del sábado, la cual es considerada la intervención más directa de Estados Unidos en Latinoamérica desde la invasión de Panamá en 1989. Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, han sido trasladados a Nueva York, donde comparecerán este lunes ante la corte de Manhattan por diversos cargos, incluido el de ‘narcoterrorismo’. Estos acontecimientos han puesto foco en las relaciones diplomáticas y las repercusiones económicas del movimiento estadounidense en la región.








