En un suceso inesperado, Estados Unidos ha ejecutado una operación a gran escala que resultó en la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro. El anuncio fue realizado por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien además confirmó que Maduro será llevado ante un tribunal penal en territorio estadounidense para responder a los cargos que enfrenta.
La acción de arresto se desarrolló en medio de un contexto tenso, donde las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo bombardeos estratégicos. Según declaraciones del senador republicano Mike Lee, dichas acciones fueron necesarias para proteger a las unidades encargadas de llevar a cabo el arresto de Maduro. Rubio, conversando con Lee, subrayó que no prevé más intervenciones militares en suelo venezolano ahora que el líder ha sido aprehendido.
Mike Lee enfatizó que el proceder del gobierno estadounidense se ampara en la autoridad presidencial para proteger a su personal de amenazas inminentes, aunque el Congreso mantiene la potestad de declarar acciones bélicas. Esta operación ha sido vista como un ejercicio de la autoridad ejecutiva bajo circunstancias que demandan respuestas inmediatas.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, expresó que el ataque realizado fue un éxito rotundo, resultando en la captura de Nicolás Maduro y su traslado aéreo fuera de Venezuela. Esta operación fue una joint venture con las fuerzas del orden internas de Estados Unidos, detalló en sus redes sociales.
Trump ha convocado a los medios a una conferencia de prensa para abordar en detalle los pormenores de esta operación militar a las 11:00 de la mañana desde Mar-a-Lago, Florida. A medida que la noticia se desarrolla, la comunidad internacional está atenta a las implicaciones de este movimiento audaz por parte de Estados Unidos en su política exterior con respecto a América Latina.








