La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este martes la separación de Alex Tonatiuh Márquez Hernández del cargo de director de Investigación Aduanera en la Agencia Nacional de Aduanas. Márquez Hernández, quien tenía la responsabilidad de investigar delitos relacionados con las operaciones de comercio exterior, había sido señalado en diversas ocasiones por mantener un estilo de vida considerado excesivamente lujoso en comparación con sus ingresos como servidor público. A principios de diciembre de 2025, se dio a conocer que Estados Unidos le había cancelado la visa, lo que incrementó la presión mediática y política alrededor de su figura. Además, durante su primer periodo en Aduanas, en 2023, ya había enfrentado denuncias públicas y cuestionamientos sobre su desempeño y reputación.
La decisión de separar a Márquez Hernández fue adoptada por el director de Aduanas, Rafael Fernando Marín Mollinedo, según informó Sheinbaum. Sin embargo, la presidenta evitó precisar si la medida está relacionada directamente con alguna investigación en curso sobre posibles delitos cometidos en el ámbito aduanero, como contrabando de combustible o mercancías. “No somos tapadera de nadie, actuamos con honestidad y con responsabilidad”, declaró Sheinbaum, enfatizando que, hasta el momento, no existe evidencia concreta que vincule a Márquez Hernández con algún delito específico. La funcionaria subrayó la importancia de mantener la integridad y la transparencia en el manejo de las aduanas mexicanas.
El sistema aduanero ha representado un desafío constante para el gobierno mexicano durante 2025, convirtiéndose en el epicentro de casos de corrupción como el conocido “huachicol fiscal”. Este escándalo, calificado como el mayor de la actual administración, llevó a la presidenta a presentar ante el Congreso una reforma integral a la Ley de Aduanas, la cual fue aprobada con rapidez. El objetivo principal de la reforma es fortalecer la recaudación fiscal y cerrar los espacios legales y logísticos que permiten el contrabando y otras formas de defraudación que han generado considerables fugas de capital en el país.
Márquez Hernández ocupó cargos en la Agencia Nacional de Aduanas en dos periodos separados. Su primera etapa, en 2023, fue como director de Recaudación, tras una carrera que incluyó puestos en la Asamblea Legislativa y la Procuraduría del Trabajo de la Ciudad de México. En esa ocasión, su incorporación fue objeto de controversia durante una conferencia matutina del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, donde se le acusó de tener “muy mala reputación” y de, presuntamente, facilitar la entrada de contrabando en la aduana de Reynosa, Tamaulipas, junto a un grupo de funcionarios y un general. Esta presión pública llevó a que Márquez dejara su puesto en pocos meses.
En abril de 2025, Márquez Hernández regresó a la Agencia Nacional de Aduanas como director de Investigación Aduanera, cargo desde el cual debía combatir el contrabando y el huachicol fiscal, con acceso a información confidencial y a investigaciones en curso. A partir de entonces, se multiplicaron las denuncias en su contra. Se le atribuyó la posesión de una valiosa colección de relojes de lujo, la compra de un ático de tres pisos en el exclusivo barrio de Polanco por menos de ocho millones de pesos, y la participación en operaciones con recursos de procedencia ilícita por un monto de 257 millones de pesos. Además, fue señalado por estar involucrado en un esquema de importación ilegal de vehículos y, durante una protesta de empleados de Aduanas, algunos compañeros denunciaron que Márquez Hernández les exigía pagos por sus plazas laborales. Todos estos elementos contribuyeron a la creciente controversia que terminó con su destitución.








