Un jet modelo Cessna Citation 650 se desplomó este lunes 15 de diciembre en el municipio de San Mateo Atenco, Estado de México, dejando un saldo de diez personas fallecidas, entre ellas dos pilotos y ocho pasajeros. La aeronave había despegado del Aeropuerto Internacional de Acapulco a las 12:02 horas con destino al Aeropuerto Internacional de Toluca y sufrió el siniestro a las 12:31 horas, según la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC).
Minutos antes del impacto, el piloto de la aeronave registró un mensaje de emergencia a la torre de control, advirtiendo problemas mecánicos en el vuelo. En el mensaje, se escucha la frase ‘Nos estamos desplomando. Papa. Romeo. Oscar’, lo que coincide con la matrícula XA-PRO del avión siniestrado. De acuerdo con las primeras investigaciones, se presume un fallo de motor como causa preliminar del desplome, aunque se continúa con el análisis técnico para establecer los motivos exactos.
El accidente ocurrió en una zona urbana e industrial de San Mateo Atenco, específicamente sobre un campo de futbol y una nave industrial ubicada en la colonia Reforma. Tras el impacto, se generó un incendio que complicó las labores de rescate. Autoridades locales informaron que personal del Heroico Cuerpo de Bomberos, Protección Civil y servicios de emergencia acudieron al sitio para controlar el fuego y asegurar la zona ante posibles riesgos para la población.
En el lugar del siniestro, testigos presenciales intentaron proporcionar auxilio inmediato, sin embargo, las llamas y los daños estructurales imposibilitaron cualquier operación de rescate efectiva. La emergencia activó de forma inmediata los protocolos de actuación institucionales, tanto a nivel estatal como federal. Además, se procedió al desalojo preventivo de vecinos en dos colonias aledañas como medida de seguridad.
Las autoridades del Estado de México señalaron que entre las víctimas del accidente hay tres menores de edad. Sin embargo, hasta el momento no se ha proporcionado la identidad de los fallecidos. La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) mantiene abierta una investigación para determinar con precisión las causas del desplome. En paralelo, peritos en aeronáutica están realizando análisis técnicos al lugar y a los restos del fuselaje para obtener mayores datos sobre el funcionamiento del avión antes del impacto.








