El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que consideraría mantener una conversación con el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, como una manera de evitar mayores tensiones y con el objetivo de ‘salvar muchas vidas’. Estas declaraciones surgen durante un momento de creciente tensión en la región, destacando el despliegue militar estadounidense en el mar Caribe y la cancelación de vuelos hacia Venezuela por parte de aerolíneas internacionales.
En una conversación con periodistas a bordo del avión presidencial, Trump fue cuestionado sobre la posibilidad de dialogar con Maduro, a pesar de que su administración ha calificado al gobernante venezolano como supuesto líder de una organización terrorista internacional. Al responder, Trump indicó: ‘Podría hablar con él, ya veremos’, y agregó que hay formas de proceder ‘por las buenas’ aunque también ‘por las malas’, dejando abierta la posibilidad de una acción más allá del diálogo.
Trump también afirmó que Maduro es responsable del desplazamiento de millones de ciudadanos venezolanos hacia Estados Unidos, y señaló que no estaba satisfecho con la situación actual. Sus comentarios se producen tras múltiples reuniones con altos mandos del Pentágono, en las cuales se han discutido opciones militares respecto a Venezuela. Estas sesiones ocurren en paralelo a una operación en el mar Caribe donde las fuerzas armadas estadounidenses han destruido embarcaciones presuntamente relacionadas con el narcotráfico, dejando un saldo de más de 80 personas fallecidas.
El despliegue militar ha generado reacciones a nivel internacional. Rusia y China manifestaron su apoyo al gobierno de Venezuela y afirmaron que una posible invasión perjudicaría aún más las relaciones diplomáticas con Estados Unidos. En particular, el presidente ruso Vladimir Putin advirtió que cualquier acción militar directa agravaría la situación geopolítica e incrementaría la inestabilidad regional.
Por su parte, el presidente venezolano Nicolás Maduro, respondió directamente a las declaraciones de Trump, señalando que una invasión a su país marcaría el fin de la carrera política del presidente estadounidense. Maduro considera que estas acciones forman parte de intentos de ciertos sectores dentro del gobierno de Washington para socavar la autoridad de Trump. Entretanto, diversos análisis de opinión pública en Estados Unidos revelan que un 70 por ciento de los ciudadanos rechaza una intervención militar en Venezuela, lo que representa una presión adicional para la administración estadounidense.
En el marco de estos acontecimientos, se ha reportado el avistamiento de aviones militares estadounidenses cerca de Venezuela. Entre las aeronaves identificadas se encuentran un bombardero B-52, cazas F/A-18 y aviones de alerta temprana, los cuales han sido detectados en rutas cercanas a la isla de Curazao y el norte del territorio venezolano. Estos movimientos aéreos son parte de una operación militar en curso que mantiene en alerta a las autoridades venezolanas ante una posible escalada.








