El Banco de México (Banxico) continúa con las investigaciones sobre la posible emisión de su propia moneda digital, aunque el proyecto permanece sin fecha definida para su lanzamiento. Esta pausa en el desarrollo se debe principalmente a la falta de una arquitectura regulatoria internacional uniforme, lo que ha impedido avances concretos en la iniciativa de la moneda digital emitida por el banco central (CBDC, por sus siglas en inglés).
Jonathan Heath, subgobernador de Banxico desde 2019, explicó que aunque el entusiasmo inicial sobre el desarrollo de la moneda digital era alto, la complejidad derivada de la falta de normativas internacionales ha ralentizado su progreso. ‘Cada país está construyendo sus propias reglas para sus CBDC, lo que complica la posibilidad de realizar pagos internacionales eficientes, uno de los principales objetivos de estas herramientas’, detalló Heath en una reciente intervención pública.
El Banco de Pagos Internacionales (BIS, por su sigla en inglés) aún trabaja en establecer una arquitectura común que pueda ser utilizada globalmente, lo cual ha llevado a que Banxico adopte una postura de espera en lugar de apurar el proceso, con el fin de alinearse con ese marco común. Heath señaló que ‘se está esperando que el BIS establezca las reglas necesarias antes de avanzar con un diseño soberano de la CBDC para México’.
A pesar del momento detenido del proyecto, no se trata de una cancelación. El subgobernador indicó que las investigaciones continúan y que el objetivo sigue siendo emitirse eventualmente, aunque se requerirá de mayor paciencia debido a los desafíos técnicos y estructurales que enfrenta el país. Entre estos desafíos está el bajo nivel de digitalización en el sector financiero mexicano, lo que complica aún más la implementación de tecnologías como las monedas digitales. La inclusión financiera sigue siendo limitada, lo cual hace más difícil la adopción de una CBDC por parte de la población en general.
Actualmente, de acuerdo con datos del Atlantic Council, 137 países se encuentran explorando el desarrollo de una moneda digital, aunque sólo tres han logrado implementarla de forma oficial: Bahamas, Jamaica y Nigeria. El resto de los países se encuentran en etapas pilotos o de investigación, enfrentando diversos retos similares a los que experimenta México.
Uno de los principales obstáculos globales es la ausencia de una regulación clara y estandarizada. Las monedas digitales respaldadas por bancos centrales son vistas como seguras frente a otras alternativas como las criptomonedas; sin embargo, también presentan riesgos particulares, como vulnerabilidad a ciberataques, necesidad de garantizar privacidad, protección del consumidor y mecanismos sólidos contra delitos financieros. Estos factores explican el ritmo lento con que se desarrollan las CBDC en diversas jurisdicciones.








