Una fuerte explosión e incendio en el Polígono Industrial de Spegazzini, ubicado en Ezeiza, Argentina, provocó más de 20 heridos y significativos daños materiales el pasado viernes 14 de noviembre. El siniestro, que generó una onda expansiva perceptible a varios kilómetros, afectó directamente a múltiples fábricas, incluyendo una planta perteneciente a la empresa Iron Mountain, especializada en almacenamiento de documentos sensibles.
La situación ha generado inquietud entre autoridades y ciudadanos debido al historial de incendios relacionados con Iron Mountain en distintas partes del mundo. La empresa, fundada en Estados Unidos tras la Guerra Fría como resguardo de bienes culturales, pasó con los años a ser un depósito de información empresarial y estatal altamente confidencial. Según el periodista Pablo Waisberg, en las últimas décadas se han registrado al menos siete incendios en instalaciones de Iron Mountain, con cinco de ellos tipificados como provocados, en países como Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, Italia y Argentina.
Uno de los casos más recordados en el país sudamericano ocurrió en 2014, cuando un incendio de origen intencional arrasó una nave de Iron Mountain en el barrio porteño de Barracas. En ese hecho murieron diez personas, incluyendo bomberos y personal de Defensa Civil. La investigación judicial determinó entonces que el fuego había sido provocado y actualmente existen 18 personas procesadas, entre ellas empleados de la empresa y funcionarios públicos. La magnitud del archivo destruido incluía material bancario sensible correspondiente a 29 compañías bajo investigación por lavado de dinero, entre ellas las filiales latinoamericanas de HSBC y BNP Paribas.
En esta reciente explosión en Ezeiza, las primeras investigaciones indican que el siniestro se originó en la planta de la firma Logischem, dedicada al almacenamiento y distribución de productos químicos. Posteriormente, las llamas se propagaron a instalaciones adyacentes, entre ellas Iron Mountain, Larroca Minera, Almacén de Frío, Aditivos Alimentarios y una empresa distribuidora conocida como Salón. A la fecha, aún no se han establecido hipótesis oficiales firmes sobre las causas que originaron la explosión.
Vecinos del área afectada manifestaron a medios locales que la explosión causó roturas de vidrios, daños estructurales en techos y movimientos similares a temblores en viviendas cercanas. Estas declaraciones permiten dimensionar la magnitud del estallido y sus efectos colaterales en la zona urbana circundante. Si bien las autoridades locales han iniciado investigaciones para determinar responsabilidades y esclarecer el evento, la recurrencia de incendios donde ha operado Iron Mountain vuelve a colocar a la firma en el centro del debate público en torno a la seguridad de documentación sensible y la transparencia en la protección de archivos estratégicos.



