La Cámara de Representantes de Estados Unidos avaló este martes una medida para obligar al Departamento de Justicia a hacer públicos los documentos relacionados con el caso del financiero Jeffrey Epstein. La resolución fue aprobada con 427 votos a favor y solo uno en contra, reflejando un consenso bipartidista tras semanas de presión y debate público en torno a la transparencia de este expediente judicial.
La votación ocurrió dos días después de que el expresidente Donald Trump, quien había señalado su incomodidad con la publicación de los documentos, pidiera al Partido Republicano que apoyara la difusión de los archivos en la Cámara Baja. Este cambio en la postura del exmandatario se produjo luego de la revelación de unos 23 mil documentos relacionados con Epstein, publicados recientemente por el Congreso, los cuales indicaban presuntas interacciones entre Trump y una de las víctimas del financiero.
La medida exige la divulgación de todos los registros no clasificados vinculados a Jeffrey Epstein, y fue remitida al Senado para su análisis y eventual aprobación. Según fuentes cercanas al proceso legislativo, la expectativa es que la cámara alta conserve el mismo enfoque bipartidista mostrado en la votación de la Cámara de Representantes.
Previo a la votación, un grupo de alrededor de veinte sobrevivientes de los crímenes cometidos por Epstein se reunió frente al Capitolio en Washington D.C., acompañadas por legisladores tanto demócratas como republicanos. Durante el acto, las mujeres portaban imágenes de su infancia como símbolo de los años en que, según afirmaron, fueron abusadas por el ahora fallecido financiero. Los participantes del acto pidieron justicia y transparencia en torno al contenido de los expedientes oficiales del caso.
El caso Epstein, que involucra una red de tráfico sexual de menores, ha estado en el centro del debate público debido a sus vínculos con personalidades influyentes dentro de la política, las finanzas y el espectáculo en Estados Unidos. Desde hace meses, el tema ha representado un punto de tensión para figuras políticas como Donald Trump, pues diversos documentos han llevado a que surjan nuevas preguntas respecto a sus relaciones pasadas con el acusado. Esto, a su vez, ha alimentado teorías y debates entre sus seguidores y opositores en torno a la responsabilidad de los implicados y la necesidad de mayor claridad por parte de las instituciones judiciales.








