Las principales cadenas minoristas en México, como Walmart, Chedraui, Liverpool y Soriana, afrontan retos considerables en el marco del Buen Fin 2025, derivado de un entorno económico adverso que ha debilitado el poder adquisitivo de los consumidores. Desde mediados de año, ejecutivos de estas empresas anticipaban un cierre complicado del año, especialmente en la tradicional campaña de promociones del Buen Fin, la cual representa un periodo clave para las ventas del sector retail.
El panorama se ha complicado por una serie de factores económicos que incluyen una menor creación de empleo, incertidumbre en la inversión, reducción de remesas y una caída en la confianza del consumidor. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indican que el índice de confianza del consumidor registró en octubre pasado una baja de 3.2 puntos, enlazando así diez meses consecutivos en descenso. Aunque este periodo aún está lejos de la racha de 16 meses de contracción observada entre diciembre de 2019 y marzo de 2021, los ejecutivos del sector reconocen que existen similitudes en el entorno desafiante.
En comunicación con inversionistas, Paulo García, director financiero de Walmart de México y Centroamérica, explicó que la incertidumbre en torno al T-MEC y el aumento de aranceles han limitado la inversión privada, lo que a su vez impacta de manera directa en la generación de empleo y el consumo. Por otro lado, Javier Andrade, director de mercadotecnia de la misma cadena, reconoció que, aunque se observan interacciones positivas en productos de temporada, los patrones de tráfico y compra han cambiado visiblemente en comparación con anteriores campañas del Buen Fin.
Por su parte, José Antonio Chedraui, director general de Grupo Chedraui, señaló que el fin de grandes proyectos de infraestructura ha contribuido a la desaceleración del consumo. Obras como el Tren Maya, el aeropuerto de Tulum y la refinería de Dos Bocas ya no ejercen el mismo impulso en la economía regional. Además, mencionó que pagos más lentos por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex) a proveedores también han afectado la liquidez de algunas zonas, limitando el gasto de los hogares.
En el caso de Liverpool, Gonzalo Gallegos, su director financiero, explicó que la cadena ha desplegado una agresiva estrategia promocional para atraer consumidores y regular los niveles de inventario. Sin embargo, reconoció que algunas ofertas no lograron el impacto esperado. Las promociones con menor descuento registraron ventas por debajo de lo proyectado, lo que llevó a ajustar las campañas en tiempo real y asegurar la disponibilidad de productos en las tiendas.
Desde julio, Rodrigo Córdova, CFO de Soriana, advirtió que el Buen Fin 2025 sería particularmente difícil. El ejecutivo mencionó que factores como la disminución de remesas, acentuada por medidas antimigrantes en Estados Unidos, y una menor generación de empleo, han deteriorado el consumo. Córdova detalló que la compañía incluso ha tenido que establecer reservas contables desde principios del año como previsión para las agresivas promociones que deberán lanzar en esta temporada.
El sector retail se enfrenta a un entorno macroeconómico que exige nuevas estrategias y ajustes en las políticas de precios y promociones. La sensibilidad del consumidor ante descuentos, la limitada disponibilidad de recursos y las expectativas sobre las ofertas durante el Buen Fin son variables que están siendo monitoreadas de cerca por las empresas ante un cierre de año que podría definir parte de sus resultados anuales.








