Estados Unidos y Bolivia restablecerán sus relaciones diplomáticas al nivel de embajadores tras 17 años sin representación mutua directa. Así lo confirmó el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, este sábado 8 de noviembre de 2025, durante una comparecencia en La Paz realizada poco después de la investidura del nuevo presidente boliviano, Rodrigo Paz Pereira. La medida marca el reinicio oficial de relaciones diplomáticas completas entre ambos países, interrumpidas desde 2008, cuando el entonces presidente Evo Morales expulsó al embajador estadounidense Philip Goldberg y a varias agencias norteamericanas.
Landau destacó que en las semanas recientes se consolidaron relaciones estrechas entre el Gobierno estadounidense y el entonces presidente electo boliviano. ‘Y ahora que es el señor presidente, vamos a restablecer las relaciones a nivel de embajador como siempre debería ser’, afirmó el subsecretario, al tiempo que enfatizó el carácter inusual de la ausencia diplomática formal durante más de una década. Según el funcionario, la presencia de embajadores es clave, ya que ‘la diplomacia es, al fin y al cabo, la comunicación’, y la falta de representantes dificulta dicho proceso. También expresó su expectativa de designar nuevos embajadores bilateralmente en el corto plazo.
El presidente Rodrigo Paz agradeció la presencia de la delegación estadounidense en su toma de posesión y destacó la importancia del restablecimiento de vínculos con Washington. En declaraciones a la prensa, sostuvo que la presencia de Landau representaba un paso significativo para reabrir Bolivia al mundo. Asimismo, indicó que su administración buscará establecer relaciones con diversas naciones más allá de cualquier sesgo ideológico o político que anteriormente limitó la proyección internacional del país sudamericano. Paz subrayó que todas las relaciones exteriores se regirán por los principios democráticos y de desarrollo humano.
La visita oficial de Paz a Estados Unidos, anterior a su investidura, tuvo como objetivos acercamientos con organismos multilaterales y acuerdos económicos clave. Durante esa gira, el mandatario boliviano realizó gestiones para garantizar la provisión de combustibles y la estabilidad del dólar en la economía boliviana. Asimismo, sostuvo reuniones con representantes de la Administración del presidente estadounidense Donald Trump, en busca de cooperación en el marco de una nueva etapa diplomática entre ambas naciones.
Tras años de distanciamiento, el nuevo gobierno boliviano muestra interés en ampliar la cooperación con Estados Unidos en áreas como seguridad y desarrollo. Paz enfatizó que su país está dispuesto a recibir la colaboración de instituciones de Estados Unidos y de naciones vecinas que contribuyan a construir un entorno más seguro en Bolivia. Aunque durante los gobiernos anteriores de Evo Morales y Luis Arce hubo una fuerte crítica hacia la presencia de agencias estadounidenses, el nuevo mandatario reiteró la apertura a trabajar en temas conjuntos si estos aportan al bienestar nacional. El restablecimiento formal de embajadores refleja un giro en la política exterior boliviana tras casi dos décadas de tensiones diplomáticas.








