El Senado de Estados Unidos rechazó este jueves una resolución bipartidista que buscaba limitar la capacidad del Gobierno del entonces presidente Donald Trump para emprender acciones militares contra Venezuela sin el consentimiento previo del Congreso. La votación concluyó con un resultado de 49 a favor y 51 en contra, lo cual impidió que la medida prosperara. Entre los que apoyaron la resolución se encontraban el senador republicano Rand Paul y la senadora Lisa Murkowski, quien se unió a los demócratas para respaldar este intento de establecer controles legislativos sobre la acción militar.
La resolución fue promovida por los senadores Tim Kaine, Adam Schiff y Rand Paul, quienes argumentaron que cualquier escalamiento hacia un conflicto en Venezuela debía contar con la autorización formal del Congreso. Sus impulsores advirtieron sobre el creciente involucramiento militar de Estados Unidos en la región, en particular en el Caribe, donde se ha reportado un incremento en la presencia de tropas y medios militares estadounidenses.
El presidente Trump había confirmado semanas antes que autorizó operaciones de la CIA dentro del territorio venezolano con el objetivo, según el mandatario, de detener los flujos ilegales de migrantes y drogas. También se llevaron a cabo ataques contra embarcaciones presuntamente utilizadas para el tráfico de narcóticos en aguas internacionales próximas a Venezuela. Estas acciones generaron preocupación en el Congreso sobre un posible uso no autorizado del poder militar.
Durante el debate legislativo, el congresista Adam Schiff declaró que el aumento de la presencia militar podría relacionarse con objetivos más amplios, como un cambio de régimen en Venezuela. Señaló que si ese fuera el propósito detrás del despliegue militar, entonces el Congreso debía intervenir y pronunciarse antes de que se tomaran decisiones que pudiera conducir a un conflicto armado. Schiff presentó la resolución como una herramienta legislativa para obligar al Ejecutivo a rendir cuentas frente al poder legislativo en materia de guerra.
Fuentes de la administración Trump habían indicado previamente a los legisladores que actualmente no existía una justificación legal para iniciar ataques directos dentro del territorio venezolano y que no se planeaban operaciones ofensivas. No obstante, la acumulación de recursos militares en la región y las acciones encubiertas alimentaron la inquietud entre los miembros del Congreso, algunos de los cuales señalaron que ya en el pasado intentos similares de limitar el accionar del ejecutivo fueron bloqueados por el Senado.
Esta no es la primera ocasión en la que el Senado rechaza propuestas dirigidas a asegurar la aprobación legislativa previa para operaciones militares. En el pasado, otras resoluciones que intentaban frenar ataques contra embarcaciones acusadas de narcotráfico en el Caribe o posibles acciones contra Irán también fueron desestimadas. El senador Tim Kaine mencionó la posibilidad de presentar nuevas resoluciones relacionadas con otros escenarios, como Nigeria, en caso de que el Ejecutivo continúe evaluando intervenciones militares sin la debida autorización del Congreso.








