El patrimonio declarado por Adán Augusto López Hernández, actual Senador de la República, ha presentado a lo largo del periodo 2019–2025 una serie de inconsistencias y contradicciones documentadas en sus declaraciones oficiales. Al inicio de su gestión como Gobernador de Tabasco en 2019, López Hernández reportó la posesión de una casa de 564 metros cuadrados adquirida al contado en 2008, así como dos locales comerciales. Sin embargo, estos bienes dejaron de aparecer en sus declaraciones posteriores sin que exista constancia de su venta o transferencia, lo que ha derivado en cuestionamientos respecto a la transparencia de su evolución patrimonial.
Durante su mandato en Tabasco y hasta su desempeño en posiciones federales, las cifras de ingresos y la naturaleza de sus propiedades han variado en cada documento de rendición de cuentas. Se reporta que en 2019 su salario mensual como Gobernador fue de 104,999 pesos más otros ingresos menores. En años siguientes incluyó montos por arrendamiento que alcanzaron hasta dos millones 700 mil pesos, así como ingresos por actividades financieras. Sin embargo, estos datos han tenido ajustes, omisiones sobre bienes muebles y diferencias en los vehículos reportados a lo largo del tiempo.
Al asumir diversos cargos públicos—Gobernador, Secretario de Gobernación y finalmente Senador—, López Hernández modificó reiteradamente lo reportado sobre propiedades y percepciones económicas. En 2020, declaró la adquisición de un terreno de casi siete mil metros cuadrados por un millón de pesos, pero posteriormente no volvió a incluir información sobre locales comerciales previos. En varias declaraciones omitió detalles sobre joyas, metales, vehículos y menaje, aunque luego reaparecieron vehículos previamente no mencionados, como una Toyota Highlander 2013, un Jetta 2015 y una Suburban 2014.
El componente más relevante en los últimos años se relaciona con señalamientos sobre ingresos adicionales derivados de actividades con empresas privadas. Durante los años 2023 y 2024, según reportes, López Hernández habría recibido hasta 79 millones de pesos por esta vía, aunque en declaraciones ante la autoridad el propio Senador reconoció únicamente 47 millones 166 mil pesos, generando una discrepancia de 31 millones respecto a lo expuesto. En declaraciones patrimoniales oficiales como Senador, sólo se incluyeron ingresos como funcionario público y no los señalados como provenientes de empresas.
Las declaraciones más recientes de López Hernández, presentadas en calidad de Senador en 2024 y 2025, reflejan una situación distinta sobre su patrimonio respecto a periodos anteriores. En dichos documentos, aparece únicamente la posesión de dos terrenos heredados en septiembre de 2024, por un valor conjunto cercano a los 3.5 millones de pesos, sin precisión sobre localización ni mención sobre los inmuebles previamente documentados. Las secciones relativas a inversiones, cuentas bancarias, participación empresarial y fideicomisos aparecen vacías, y se consigna una deuda de seis millones de pesos. A raíz de estas inconsistencias, el Comité Coordinador del Sistema Nacional Anticorrupción solicitó una investigación a fondo respecto a las declaraciones patrimoniales y fiscales de Adán Augusto López Hernández.
La revisión a la evolución de su patrimonio pone de relieve las diferencias entre lo reportado a lo largo del tiempo y lo consignado en sus más recientes declaraciones, alimentando el debate sobre la transparencia de las obligaciones patrimoniales de los servidores públicos. Hasta el momento, la falta de explicaciones específicas sobre la disposición de bienes o la omisión de ingresos privados continúa siendo objeto de indagatoria por parte de instancias especializadas, en busca de esclarecer el origen y destino del patrimonio del Senador.








