La inflación general en México experimentó una desaceleración durante la primera quincena de octubre de 2025, situándose en 3.63 por ciento, cifra por debajo de lo estimado por diversos analistas económicos. La inflación subyacente, que excluye alimentos y combustibles, también mostró una disminución, ubicándose en 4.24 por ciento frente al 4.30 por ciento observado al cierre de septiembre, según reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
A pesar de la tendencia a la baja en los indicadores generales, varios servicios experimentaron aumentos sustanciales de precio, impactando directamente en el gasto familiar. Entre los bienes y servicios con mayores incrementos destacan la electricidad, con una variación quincenal del 17.95 por ciento; el transporte aéreo, con 11.59 por ciento; servicios turísticos en paquete, con 7.06 por ciento; servicios profesionales, con 6 por ciento; y la vivienda propia, con un alza de 0.14 por ciento.
El aumento en el precio de la electricidad se atribuye al final del programa de tarifas eléctricas de temporada cálida en diversas ciudades del norte y sureste del país. Este ajuste estacional genera una repercusión directa en las finanzas de los hogares que dependen de estas tarifas, particularmente en regiones con altos requerimientos energéticos por el clima.
A la par de estos incrementos en servicios, algunos alimentos y verduras registraron disminuciones en sus precios. Productos como el tomate (-6.95 por ciento), la naranja (-6.30 por ciento) y el aguacate (-5.91 por ciento) ayudaron a mitigar el avance de la inflación general. Este comportamiento mixto en los precios evidencia una dinámica sectorizada, en la cual los servicios muestran presiones al alza, mientras algunos productos básicos ofrecen alivio a los consumidores.
En el contexto monetario, la nueva lectura de la inflación otorga flexibilidad al Banco de México (Banxico) para mantener su postura de recortes en la tasa de referencia. Especialistas como Gabriel Casillas, director de Economía para América Latina en Barclays Plc, y Marco Oviedo, estratega de XP Investimentos, coinciden en que la desaceleración de la inflación y la debilidad de algunos indicadores económicos podrían facilitar una nueva reducción de tasas en la reunión programada para inicios de noviembre. Mientras tanto, las decisiones de política monetaria dentro de Banxico continúan divididas, con algunos integrantes del banco abriendo la puerta a ajustes adicionales de acuerdo con la evolución del entorno inflacionario y la política de la Reserva Federal de Estados Unidos.








