El gobierno mexicano fijó este lunes una postura clara respecto a la reciente autorización otorgada por el presidente estadounidense Donald Trump para que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) lleve a cabo operaciones en Venezuela. La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró, en su conferencia matutina del 16 de octubre, que México se mantiene firme en la defensa del principio de no intervención y el respeto a la autodeterminación de los pueblos, fundamentos centrales de la política exterior mexicana.
Sheinbaum señaló que la Constitución mexicana prohíbe cualquier forma de injerencia en asuntos internos de otros países. Durante su intervención, la mandataria recordó que esta postura es una tradición histórica, no solo una cuestión de convicción personal. En otras ocasiones, la presidenta ha manifestado públicamente su desacuerdo ante acciones o declaraciones que pudieran interpretarse como interferencia externa, en particular hacia el gobierno de Venezuela y su presidente, Nicolás Maduro.
El anuncio de Donald Trump, realizado el pasado 15 de octubre, confirmó que la CIA tiene luz verde para realizar operaciones encubiertas en territorio venezolano. De acuerdo con el mandatario estadounidense, esta decisión responde a dos cuestiones específicas: la liberación de prisioneros venezolanos que se encuentran en Estados Unidos y el combate al tráfico de drogas que, según el gobierno de EU, tiene origen en Venezuela y afecta a su país.
Además de la autorización para operaciones de inteligencia, Estados Unidos intensificó su presencia militar en la región caribeña desde agosto. Se han desplegado buques de guerra y aviones de combate como parte de una ofensiva contra el narcotráfico. Las autoridades norteamericanas informaron que han efectuado al menos cinco ataques contra embarcaciones sospechosas de traficar drogas, resultados que incluyen la destrucción de cinco barcos y la muerte de 27 personas. Hasta el momento, no se ha presentado información detallada ni evidencia concreta que respalde las acusaciones de narcotráfico atribuidas por Washington al gobierno venezolano.
El gobierno venezolano, encabezado por Nicolás Maduro, ha condenado enérgicamente la postura de Estados Unidos. Maduro calificó como ‘golpes de Estado de la CIA’ las acciones ordenadas por Trump y llamó a la población venezolana a rechazar cualquier intento de intervención militar extranjera. El mandatario argumentó que las acusaciones sobre narcotráfico son utilizadas como justificación para posibles agresiones militares y destacó que Venezuela vive una de las amenazas más serias a su soberanía en la historia reciente.








