Síguenos:

El pleito en el Senado: un espectáculo digital

By:

Política

Por: Rodrigo Daniel y Marco González de BOLD

El enfrentamiento entre Gerardo Fernández Noroña y Alejandro “Alito” Moreno en el Senado no solo sacudió al recinto legislativo, también encendió las redes sociales y medios como pocas veces ocurre. En apenas 36 horas, el altercado generó 94 mil menciones y casi 30 millones de impresiones. Para ponerlo en contexto: eso es lo que muchas campañas políticas no logran en semanas.

El veredicto digital: rechazo generalizado

Nuestro análisis revela que, si bien ambos actores sufrieron un desgaste en su reputación, Alejandro Moreno fue quien salió peor librado: siete de cada diez menciones sobre él fueron negativas. La condena pública de la presidenta Claudia Sheinbaum y la capacidad de las estructuras digitales de Morena para marcar la conversación terminaron inclinando la balanza en su contra.

Las imágenes y clips donde aparece iniciando el contacto físico lo encuadraron como agresivo e irrespetuoso. En cambio, Fernández Noroña cargó con la etiqueta de confrontativo y provocador, pero logró justificarse en su rol de Presidente del Senado. En términos simples: las opiniones en redes no se centraron tanto en el fondo del reclamo, sino en la forma. La violencia, en un espacio que debería representar conciliación, generó una respuesta de rechazo.

El poder del video en una narrativa

Lo que quedó demostrado es que la conversación ya no la dictan los boletines, sino los videos que circulan en TikTok y X. El “¡no me toques!” se volvió el encuadre dominante del conflicto, y cuando los noticieros retomaron esas mismas imágenes virales, la narrativa terminó por consolidarse.

¿Qué sigue para ambos?

Después del pleito, a los dos les toca recomponer su imagen. El análisis de BOLD lo deja claro: el que logre darle la vuelta y presentarse como defensor de la institucionalidad podrá recuperar terreno. Alejandro Moreno ya lo intenta, organizando marchas y llamando a un frente opositor rumbo a 2027. Fernández Noroña, por su lado, tuvo el respaldo de Claudia Sheinbaum, que usó el episodio para exhibir al “PRIAN” como autoritario. En resumen: este episodio terminó funcionando como un respiro para Morena, que venía de semanas de escándalos complicados y con el que logró reagruparse.

Conclusión

La política de hoy se decide en el terreno digital. Un gesto, una frase o un arranque de enojo puede convertirse en viral en cuestión de minutos y alcanzar a millones gracias a unos cuantos videos y memes. El margen de error es mínimo y las reacciones deben ser rápidas. Por eso, más que improvisar, se vuelve indispensable contar con planes de acción claros y una estrategia digital bien diseñada. Quien logre entenderlo, tendrá ventaja en la próxima batalla digital.

Añade aquí tu texto de cabecera