Familias exigen justicia tras la muerte de cinco bebés en IMSS Durango y falta de información sobre investigaciones

By: Protagonista

En Durango, la muerte de cinco recién nacidos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS ha desatado una ola de indignación y demanda de respuestas por parte de los padres. Los decesos, ocurridos entre el 15 y el 20 de septiembre, han dejado a las familias sumidas en la incertidumbre y el dolor, ya que no han recibido explicaciones claras sobre las causas de estas tragedias. Diego Tobalín, quien perdió a su hijo Darío, y Jesús Ruacho, padre de Liam, expresan su frustración ante la falta de información y la ausencia de necropsias que pudieran clarificar los motivos detrás de las muertes.

Las familias de los bebés fallecidos han manifestado que la información proporcionada por el IMSS ha sido insuficiente. A pesar de que se mencionó un paro cardíaco como causa de los decesos, los padres exigen detalles sobre una posible bacteria que podría haber estado involucrada. Durante una reunión con autoridades del IMSS, los padres no obtuvieron respuestas satisfactorias sobre el tipo de bacteria hallada en las muestras, lo que ha incrementado su preocupación y desconfianza en el manejo de la situación por parte de la institución.

Los testimonios de los padres sugieren condiciones preocupantes dentro de la UCIN, donde Diego Tobalín afirma haber observado prácticas inadecuadas de higiene, como el consumo de alimentos por parte del personal médico en áreas críticas y la falta de uso de equipo de protección adecuado. Estas afirmaciones han llevado a las familias a cuestionar la calidad de atención en la unidad y si existieron fallas que pudieron contribuir a las muertes de sus hijos. A pesar de las denuncias, el IMSS ha defendido la integridad de sus protocolos y ha afirmado que no se han encontrado carencias que afecten la desinfección y limpieza del área.

La situación se torna más compleja tras la declaración del gobernador de Durango, Esteban Villegas, quien criticó la tardanza en la respuesta institucional y la falta de comunicación desde el primer deceso. El mandatario ha ordenado un operativo sanitario preventivo en los hospitales del sistema estatal, considerando el riesgo de contaminación cruzada entre el personal médico que labora en diferentes unidades sanitarias. La llegada de expertos federales para investigar los hechos ha sido vista como una medida tardía por parte de los padres, quienes sienten que las acciones debieron tomarse desde el primer incidente.

La tragedia que ha golpeado a estas familias en Durango revive recuerdos de una crisis sanitaria anterior vinculada a un brote de meningitis en 2022, que dejó un saldo de 41 muertes. Aunque las autoridades han afirmado que no hay evidencia que relacione ambos incidentes, la urgencia por esclarecer lo ocurrido en la UCIN es palpable entre los padres que buscan respuestas. La angustia de Diego Tobalín y Jesús Ruacho no solo gira en torno a la salud de sus hijos, sino a la necesidad de que se tomen medidas efectivas para evitar que tragedias como estas vuelvan a ocurrir en el futuro.