La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, emitió críticas hacia la reciente reunión entre el expresidente Vicente Fox y el dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro ‘Alito’ Moreno. En su conferencia matutina del 7 de septiembre de 2026, Sheinbaum expresó su escepticismo sobre la efectividad de esta alianza, sugiriendo que “no les irá muy bien” en sus esfuerzos políticos.
Durante su intervención, Sheinbaum subrayó que el Partido Acción Nacional (PAN) ha recurrido a figuras del pasado como Fox en un intento de revitalizar su imagen, lo que considera un retroceso en el cambio generacional que el país necesita. La mandataria destacó que las nuevas generaciones dentro del PAN están involucradas en escándalos relacionados con la corrupción y el cártel inmobiliario, lo que, según ella, limita su capacidad de avanzar hacia un futuro positivo.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México también cuestionó la credibilidad de Fox, a quien tildó de «traidor a la democracia» por su papel en el desafuero y en el fraude electoral en el pasado. Este comentario refleja su percepción de la falta de integridad en los líderes de la oposición y su desdén por la necesidad de recurrir a figuras históricas en lugar de presentar nuevas propuestas.
Sheinbaum no escatimó en su crítica hacia la reciente colaboración entre Fox y el PRI, recordando las declaraciones que el expresidente realizó durante su campaña en el año 2000. Con ironía, se refirió a la imagen de Fox vistiendo una corbata roja en las oficinas del PRI, sugiriendo que este acercamiento simboliza un regreso a prácticas corruptas del pasado, un camino que, según ella, el pueblo de México ya ha vivido y que no desea repetir.
En el marco de este encuentro, Moreno y Fox discutieron la situación política actual del país, así como la necesidad de fortalecer la democracia y las libertades. Durante su reunión en la sede del PRI, ambos líderes hicieron un llamado a la participación activa de los ciudadanos y organizaciones en el ámbito político, reafirmando su compromiso por la defensa de las instituciones. Sin embargo, la presidenta Sheinbaum dejó en claro que el PRIAN representa un retroceso, al contrastar sus propuestas con el proyecto de nación que su administración busca promover.





