Hugo Eric Flores Cervantes ha sido designado como presidente nacional del nuevo partido político PAZ, surgido recientemente en el escenario político nacional. El pasado lunes, el Instituto Nacional Electoral (INE) formalizó su posición como líder de esta nueva organización, la cual obtuvo su registro oficial el 1 de julio, junto con el partido Somos México.
Desde el anuncio, surgieron cuestionamientos sobre la posibilidad de que Flores mantenga su cargo como diputado federal del grupo parlamentario de Morena, simultáneamente con su rol de dirigente partidario. Sin embargo, Flores ha rechazado tales críticas, asegurando que no existe ningún obstáculo legal en su dualidad de funciones, puesto que fue electo como candidato externo de Morena, partido con el que ha compartido alianza desde el 2018.
A pesar de la polémica, Ariadna Montiel, presidenta nacional de Morena, declaró que el legislador no está en posición de renunciar a su diputación. En caso de ser necesario, deberá solicitar licencia para retirarse temporalmente de su cargo. Montiel enfatizó que Flores ha sido un aliado importante para Morena desde el 2017, cuando lideraba el Partido Encuentro Social (PES) que jugó un papel clave en la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador.
Además, Montiel expresó su confianza en que Hugo Eric Flores continuará apoyando el proyecto legislativo de la Cuarta Transformación, mencionando que cualquier decisión sobre su pertenencia a la bancada queda bajo la responsabilidad del coordinador parlamentario Ricardo Monreal. En cuanto a su trayectoria, Flores Cervantes es un abogado con larga trayectoria en el ámbito político nacional, incluyendo su rol como delegado estatal de la Secretaría del Bienestar en Morelos, y su participación como presidente de la Sección Instructora de la Cámara de Diputados.
Por otro lado, el camino político de Flores no ha estado exento de controversias. Ha sido señalado en diversas ocasiones, incluyendo peticiones de investigación por parte de organizaciones sociales a la Fiscalía General de la República, por su presunta implicación en el asesinato del activista Samir Flores Soberanes, acusaciones que él ha negado rotundamente. Recientemente, como parte de sus responsabilidades en la Cámara de Diputados, ha estado involucrado en evaluaciones de solicitudes de desafuero, demostrando su influencia y posición en el actual panorama político.





