Inversión en remodelación de canchas de fútbol genera polémica en la CDMX

By: Protagonista

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La administración de Clara Brugada en la Ciudad de México ha levantado controversia al destinar 138 millones de pesos para la remodelación de canchas de fútbol, un proyecto que se dividió en diez licitaciones y que ha sido objeto de atención debido a las conexiones políticas involucradas. Este programa es parte de los preparativos para el próximo Mundial de Fútbol 2026, que incluirá a México como una de las sedes. Bajo la denominación de ‘Rehabilitar 100 canchas de futbol para torneo con las escuelas’, la iniciativa ha tenido implicaciones significativas en el ámbito político local.

Uno de los aspectos más destacados es la contratación por 18.5 millones de pesos a Silvia Hernández Montero, reconocida por su vínculo con administraciones morenistas en Xochimilco. Hernández es esposa de Daniel Ricardo López Trejo, un militante del partido político Morena y exfuncionario de la misma alcaldía, lo que ha despertado cuestionamientos en torno a la transparencia del proceso de licitación.

Además de este contrato, otras empresas con estrechos lazos con Morena han resultado beneficiadas. Destaca Diseño y Construcciones Jimbar, una compañía familiarmente cercana a Rigoberto Salgado, un importante operador del partido y antiguo jefe de la Secretaría de Bienestar de la capital. Jimbar ya había sido una contratista preferida durante la administración de Salgado en la alcaldía de Tláhuac, lo que añade capas de complejidad a la historia.

Este movimiento se enmarca en una serie de reportajes que destapan los desafíos y realidades que enfrentan las sedes mexicanas que acogerán el evento deportivo global en 2026. Los contratos otorgados han generado un debate entre sectores que piden una mayor claridad en los mecanismos de asignación de recursos, especialmente en proyectos que involucran fondos públicos de tal magnitud.

El tema ha abierto un diálogo sobre la relación entre el deporte, el gasto público y la política, poniendo en la mira la manera en que se gestionan las inversiones para el desarrollo de infraestructuras en la capital. Estos elementos no solo resaltan la importancia del Mundial y su impacto en la ciudad, sino que también ejemplifican las tensiones inherentes a la mezcla de deportes y política en un contexto de gestión pública.