Reuters informa que Estados Unidos confiscó el petrolero ‘Olina’ en el Caribe, cerca de Trinidad, en un esfuerzo por controlar las exportaciones de petróleo venezolano. Esta acción representa la quinta interceptación de buques de este tipo en las últimas semanas. La medida se enmarca dentro de la estrategia de Washington para impedir la movilización de recursos petroleros desde Venezuela.
El secretario de Estado, Marco Rubio, previamente había advertido sobre la prohibición de movilizar petróleo sin la aprobación adecuada, subrayando la necesidad de cumplir con las regulaciones impuestas por Estados Unidos. Por otro lado, la secretaria de seguridad nacional, Kristi Noem, afirmó que las ‘flotas fantasmas’ no escaparían a la justicia, reforzando el compromiso del gobierno estadounidense de hacer cumplir las sanciones.
El petrolero ‘Olina’ navegaba bajo la bandera de Timor Oriental, posiblemente de forma fraudulenta, y había partido anteriormente de Venezuela antes de ser interceptado. Una fuente del sector marítimo con conocimiento directo del incidente indicó que el buque había regresado a la región cargado con petróleo venezolano. El seguimiento del buque se había perdido hace 52 días, según la empresa británica de gestión de riesgos marítimos Vanguard. Los registros mostraron su última actividad en aguas jurisdiccionales de Venezuela, al noreste de Curazao.
La captura del ‘Olina’ fue el resultado de una prolongada investigación sobre petroleros asociados con el comercio de petróleo venezolano que ha sido sancionado en la región. Este contexto se agravó después de que Estados Unidos capturara al presidente venezolano Nicolás Maduro, lo que intensificó las restricciones sobre las exportaciones de petróleo del país sudamericano.
El ‘Olina’ había sido previamente sancionado en enero del año anterior, cuando operaba bajo el nombre ‘Minerva M’. Las autoridades estadounidenses habían incluido al buque en la lista de la llamada flota fantasma, compuesta por embarcaciones que operan con poca regulación o sin seguros reconocidos. La confiscación del ‘Olina’ subraya la determinación de Estados Unidos de responder a aquellas actividades que consideran ilegales en términos de comercio internacional, especialmente en lo que respecta a las exportaciones petroleras desde Venezuela.








