La reunión anual de embajadores y cónsules en la Secretaría de Relaciones Exteriores tuvo un inicio inesperado con la reaparición del canciller Juan Ramón de la Fuente, quien, tras una ausencia de dos meses por una cirugía de columna, retomó sus funciones en medio de una crisis internacional. Su presencia coincidió con la reciente intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro, un hecho que ha generado preocupación en la comunidad internacional y ha puesto a prueba la capacidad de los organismos multilaterales para responder ante situaciones de esta magnitud. Ante el personal diplomático acreditado en más de cien países, De la Fuente hizo un firme llamado a la Organización de las Naciones Unidas para que actúe con mayor decisión, subrayando que el orden jurídico internacional se ha visto vulnerado y que la paz y seguridad global están en riesgo.
En su discurso, el canciller enfatizó la importancia de fortalecer el papel de la ONU y criticó la ineficacia mostrada por el Consejo de Seguridad, que, a su juicio, apenas logra elevar la voz frente a las violaciones al derecho internacional. De la Fuente insistió en que la comunidad internacional debe asumir su responsabilidad para facilitar una solución pacífica y sostenible en Venezuela, conforme a los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. El funcionario aprovechó la ocasión para transmitir el mensaje de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien, durante su conferencia matutina, expresó el rechazo del gobierno mexicano a la acción unilateral de la administración de Donald Trump, reiterando que México atraviesa uno de los periodos más complejos de su historia reciente.
La trascendencia del encuentro se evidenció con la presencia de destacados invitados, como el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Hugo Aguilar; la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, y el jefe de la Oficina de la Presidencia, Lázaro Cárdenas Batel. Durante un discurso de 40 minutos, el canciller realizó un diagnóstico crítico sobre el multilateralismo y los desafíos que enfrentan los organismos internacionales para frenar los excesos de las potencias. Lamentó que, en vez de conformar un frente común en defensa del multilateralismo, la comunidad internacional permanezca dividida, lo que genera un clima de desconfianza y debilita la solidaridad entre las naciones, agravando así la crisis global.
A lo largo de las jornadas de trabajo, los embajadores y cónsules han abordado la situación de Venezuela desde distintas perspectivas, reafirmando la posición del gobierno de México de condenar enérgicamente cualquier acción militar unilateral. De la Fuente recordó la importancia de respetar el artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas y advirtió que la amenaza y el uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado es inadmisible. Asimismo, señaló que la reunión anual de 2025 se realizó en vísperas de la toma de protesta de Donald Trump, lo que ha marcado un año de profundos cambios en la esfera internacional, caracterizado por un auge de narrativas nacionalistas y el surgimiento de movimientos ultraconservadores.
De cara a 2026, tanto el mensaje de la presidenta Sheinbaum como el del canciller De la Fuente guiarán la labor diplomática de México, en un año marcado por la volatilidad internacional y los ajustes en la política nacional. Las prioridades, según se destacó durante la reunión, seguirán siendo la protección consular de los mexicanos en el extranjero, la defensa de la soberanía y la promoción de los principios de no intervención y solución pacífica de las controversias. De la Fuente concluyó su intervención subrayando el liderazgo de la presidenta Sheinbaum y el respaldo popular del gobierno, asegurando que la transformación del país sigue firme y que México continuará abogando por el respeto al derecho internacional en todos los foros multilaterales.








