Síguenos:

Sheinbaum Condena Intervención en Venezuela: “Nunca Trae Democracia”

La posición de México frente al reciente ataque dirigido por Donald Trump contra Venezuela y la posterior captura de Nicolás Maduro se mantiene firme y sin cambios. Desde el Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró: “La historia de América Latina es clara y contundente, la intervención nunca ha traído democracia”, recordando el costo histórico y humano de las incursiones extranjeras en la región. Tras un fin de semana marcado por la incursión militar estadounidense en Caracas, que dejó decenas de muertos y culminó con la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Nueva York, Sheinbaum subrayó que “América no pertenece ni a una doctrina ni a una potencia, el continente americano pertenece a los pueblos de cada uno de los países que lo conforman”. Las palabras de la mandataria resuenan en un momento delicado, donde la intromisión y la soberanía de las naciones latinoamericanas vuelven a estar en el centro del debate internacional.

El sorprendente golpe de Trump en el tablero geopolítico ha dejado atónitos a gobiernos y ciudadanos a lo largo del continente. No es la primera vez que Estados Unidos interviene militarmente en América Latina, pero han pasado décadas desde que el mundo fue testigo del ejército estadounidense bombardeando una capital regional, entrando en la residencia de un presidente, eliminando a su círculo de seguridad y trasladando al mandatario a territorio estadounidense. Posteriormente, en rueda de prensa, la administración de Trump declaró abiertamente que ahora es Estados Unidos quien dirige Venezuela, haciendo explícitas referencias a la explotación de los recursos petroleros del país sudamericano. La imagen de Nicolás Maduro escoltado por agentes de la DEA en Nueva York se ha convertido en un símbolo del nuevo y polémico capítulo en las relaciones hemisféricas.

Ante estos hechos, México, junto con Chile, Brasil y Colombia, reaccionó rápidamente condenando el ataque desde sus primeras horas. Estos países, en coordinación con Uruguay y España, emitieron un posicionamiento conjunto rechazando “las acciones militares ejecutadas unilateralmente” y advirtiendo que tal precedente podría resultar “sumamente peligroso” para la región. En su tradicional conferencia matutina, Sheinbaum detalló que había sostenido conversaciones con el presidente Pedro Sánchez para coordinar este mensaje de rechazo. Insistió en que “solo los pueblos pueden construir su propio futuro, decidir su camino, ejercer soberanía sobre sus recursos naturales y definir libremente su forma de gobierno”. Para fundamentar su postura, la presidenta mexicana citó a figuras históricas como George Washington y Abraham Lincoln, así como a la Constitución mexicana y la Carta de Naciones Unidas, enfatizando que “la acción unilateral y la invasión no pueden ser la base de las relaciones internacionales del siglo XXI”.

Sheinbaum propuso una alternativa a la política de intervención, resaltando la importancia de una “nueva visión basada en la cooperación y no en la intervención”. Recalcó la necesidad de avanzar hacia una mayor integración regional frente a retos como la competencia económica global y el ascenso de Asia. Según la presidenta, los desafíos actuales no se resuelven “con el uso de la fuerza para someter a otros pueblos, sino con cooperación para el desarrollo, inversión productiva, innovación, educación y bienestar social”. Su ideario se compone de cinco propuestas fundamentales: respeto pleno a la soberanía, inversión productiva orientada al desarrollo, integración económica regional basada en cadenas productivas y comercio justo, bienestar social como eje central del desarrollo y diálogo permanente entre iguales. Esta visión contrasta con la política de presión e intervención militar que ha caracterizado el regreso de Trump a la Casa Blanca.

En un contexto marcado por declaraciones hostiles de Trump —quien ha insinuado la necesidad de operaciones militares en México y Colombia, y ha descalificado personalmente a mandatarios como Sheinbaum y Petro— la presidenta mexicana ha apostado por la diplomacia y la firmeza. “Cooperación sí, subordinación no” ha sido su mantra en las 14 llamadas mantenidas con Trump desde su regreso a la presidencia estadounidense. Mientras rechaza tajantemente cualquier posibilidad de intervención en territorio mexicano, Sheinbaum ha endurecido la seguridad en la frontera norte, extraditado a capos de alto perfil y reforzado los decomisos de drogas, especialmente fentanilo, además de implementar arrestos masivos. Estos movimientos permitieron la firma de un acuerdo en septiembre con Marco Rubio, secretario de Estado de Trump, cuyo primer punto es el respeto a la soberanía nacional. Incluso en medio de la crisis venezolana, la presidenta mexicana se aferra a este entendimiento, convencida de que el diálogo y el respeto mutuo son el único camino hacia la estabilidad hemisférica.

Añade aquí tu texto de cabecera