Delcy Rodríguez se ha convertido en la primera mujer en asumir la posición de presidenta encargada de Venezuela después de la intervención de Estados Unidos que llevó a la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Este acontecimiento marca un hito en la política venezolana, dado que una figura femenina toma las riendas del país en medio de una situación geopolítica crucial.
Durante la ceremonia de asunción, Rodríguez expresó su dolor por lo que describió como el ‘secuestro’ de Maduro, a quien calificó de héroe. Su discurso se centró en reafirmar su compromiso con la continuidad del legado de sus antecesores, subrayando su intención de seguir sus pasos en la dirección del país.
Al evento asistieron importantes figuras políticas, incluyendo al recientemente electo jefe del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, y Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo del líder capturado. La presencia de estas personalidades destaca la importancia del acto y el apoyo político con el que cuenta Rodríguez en sus primeros días al mando.
La detención de Nicolás Maduro en territorio estadounidense, donde enfrenta un juicio federal, ha generado una ola de reacciones tanto en el ámbito internacional como dentro de Venezuela. La administración de Rodríguez se enfrenta ahora a un escenario complejo, en el que la relación con Estados Unidos podría jugar un papel crucial.
En un movimiento inesperado, Rodríguez ha mantenido contactos con el presidente Donald Trump, abriendo la posibilidad de establecer una agenda de cooperación entre ambas naciones. Este acercamiento podría significar un cambio de rumbo en las relaciones bilaterales, tradicionalmente tensas, y su desarrollo será observado de cerca tanto por analistas como por la comunidad internacional.








