Comsa Infraestructuras S.A. de C.V., parte del conglomerado español Comsa Corporación de Infraestructuras, ha desempeñado un papel crucial en la rehabilitación del tramo donde se produjo el descarrilamiento del Tren Interoceánico en Oaxaca. Este proyecto, que lamentablemente resultó en la pérdida de 13 vidas y más de 90 heridos, forma parte de una serie de contratos en México que también incluyen el Metro de la Ciudad de México y el Tren Ligero.
Desde 2022, el Sistema de Transporte Colectivo Metro ha contratado a Comsa para diversos proyectos. En particular, la empresa ha trabajado en el tramo elevado de la Línea 9, recibiendo 30 millones de pesos para la sustitución de aparatos de vías y otros 51 millones para tareas de rectificación y rehabilitación. Además, Comsa tiene a su cargo las obras de ampliación de la terminal Tasqueña del Tren Ligero, de cara al Mundial 2026.
La participación de Comsa en el sector ferroviario mexicano la ha llevado a colaborar en la remodelación de la Línea 1 del Metro, reinaugurada recientemente. En esta tarea, han trabajado junto con la empresa china CRRC Zhuzhou Locomotive. Además, en noviembre de 2022, junto a Grupo Constructor Diamante, Comsa ganó un contrato por 355.4 millones de pesos para la rehabilitación del tramo 3.3 del Ferrocarril Istmo de Tehuantepec.
El descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrió en un tramo comprometido, específicamente desde los kilómetros Z-228 al Z-243. Comsa no solo retiró y renovó las vías, sino que también trabajó en la instalación de estructuras complementarias y la señalización. Sin embargo, el documento del contrato se retiró de la Plataforma Nacional de Transparencia, según investigaciones de EL CEO.
La supervisión de diversas obras, incluida la del tramo 3.3, fue gestionada por la consultora Stratega P y S, la cual se encuentra bajo investigación por la Secretaría de la Función Pública debido a sospechas de desvío de recursos en contratos pasados, conforme lo reportado por el medio La Silla Rota.








