El gobierno mexicano, en colaboración con Grupo México y la administración de Sonora, ha dispuesto un fondo de 2 mil 222.6 millones de pesos para poner fin a la huelga minera de Cananea y mitigar los impactos del derrame en el río Sonora. Según explicó la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, esta inversión busca resolver uno de los conflictos laborales más prolongados del país, vigente desde 2007, y atender las consecuencias ecológicas por el incidente de 2014.
Durante la conferencia de prensa matutina, Rodríguez detalló que el fondo se compone de aportaciones del 70% por parte de Grupo México, 22% del gobierno federal y 8% del gobierno de Sonora. En términos específicos, Grupo México contribuirá con mil 500 millones de pesos, además de haber depositado previamente 59 millones a la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje. Por otro lado, la Federación desembolsará 483.6 millones de pesos, mientras que el Estado de Sonora agregará 180 millones al fondo.
Con este acuerdo, se ha logrado concluir exitosamente la huelga de Cananea. El Plan de Justicia para Cananea, lanzado en 2021, busca reconocer y reparar la ‘deuda histórica’ con los mineros y sus familias, a través de medidas en trabajo digno, bienestar social, salud ambiental y acceso al agua. La presidenta Claudia Sheinbaum instruyó reactivar las mesas de diálogo, facilitando la intervención de diversas secretarías para resolver el conflicto con la sección 65 del sindicato minero.
Acerca del derrame del río Sonora, ocurrido en 2014, la secretaria detalló que desde febrero se trabaja en un diagnóstico exhaustivo para reforzar las acciones de restauración ambiental y mejorar las condiciones sanitarias en las comunidades afectadas. Este esfuerzo incluye al gobierno estatal, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Comisión Nacional del Agua, con el objetivo de sanear suelos contaminados y asegurar la calidad del agua.
El plan integral abarca el fortalecimiento del monitoreo del Río Sonora mediante un centro de visualización en tiempo real y la construcción de 16 plantas potabilizadoras, tanto nuevas como mejoradas. En salud, el hospital comunitario de Ures se transformará en un hospital regional con mayor capacidad y especialización, previendo un centro de salud renal con servicios de hemodiálisis. Por su parte, el hospital actual se convertirá en un albergue para familiares de pacientes, con el compromiso federal de asegurar el cumplimiento de estas metas por parte de Grupo México.








