José Medina Mora asumió oficialmente la presidencia del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) con un discurso que reafirmó el respaldo del organismo a varias de las políticas promovidas por el gobierno federal en sectores clave como el energético. Durante la ceremonia de toma de posesión, realizada en el Club de Industriales y con presencia de medios de comunicación, Medina Mora afirmó que su mandato —que se extenderá hasta marzo de 2027— se regirá bajo el lema ‘Dialogar para avanzar’, frase que fue eje de su comparecencia inicial.
En una postura clara respecto al control estatal en energía, Medina Mora señaló que el monopolio gubernamental en el sector energético es aceptado como mandato de ley, aunque reconoció que se requiere mayor dinamismo para atraer nuevas inversiones. Planteó que uno de los desafíos actuales es incrementar la eficiencia del sistema a fin de potenciar sectores tecnológicos que demandan altos consumos de energía, como los centros de datos e iniciativas de inteligencia artificial.
El nuevo titular del CCE propuso aumentar la inversión total en México hasta alcanzar el 25% del Producto Interno Bruto (PIB), frente al actual 22%. Destacó que este esfuerzo debe ser encabezado principalmente por el empresariado nacional, argumentando que su participación es significativamente mayor que la inversión extranjera. Asimismo, sugirió que parte del estancamiento económico reciente se debe a retos no abordados que dificultan el entusiasmo para invertir, reiterando la necesidad de generar condiciones que restablezcan la confianza empresarial.
Como parte de la cooperación con el Ejecutivo federal, Medina Mora informó que el CCE acordó con el gobierno una agenda que incluye diez proyectos prioritarios para inversión, enfocados en sectores como energía e infraestructura. El objetivo, explicó, es identificar los obstáculos administrativos que impiden su avance y facilitar su ejecución a través de esquemas mixtos, modelo que ya ha sido utilizado en energía y que se espera se amplíe a otros sectores.
En cuanto al contexto interno del organismo, Medina Mora inicia su gestión en un momento marcado por tensiones con la Concanaco, una de las organizaciones empresariales integrantes del CCE. Esto se debe en parte a cuestionamientos sobre vínculos del expresidente del CCE, Francisco Cervantes, con Raúl Rocha Cantú, empresario investigado por presuntas relaciones con el crimen organizado. Medina Mora negó públicamente cualquier asociación de la institución con Rocha Cantú y no ofreció detalles adicionales, mientras se espera una postura formal por parte de la Concanaco sobre posibles pasos a seguir.








