La farmacéutica danesa Novo Nordisk ha identificado a México como un mercado estratégico para el crecimiento de su portafolio enfocado en el tratamiento de enfermedades crónicas como la obesidad y la diabetes tipo 2. Con el medicamento Ozempic como uno de sus principales impulsores, la empresa ha incrementado significativamente su participación en el mercado mexicano, el cual ya representa el 25% de las ventas regionales en América Latina, según informó Allan Finkel, vicepresidente senior para la región.
El cambio de enfoque de Novo Nordisk hacia enfermedades crónicas ha encontrado una sólida base en México. En el país, cerca del 37% de la población adulta vive con obesidad, condición relacionada directamente con enfermedades como la diabetes tipo 2, hipertensión y padecimientos cardiovasculares. A su vez, el proceso de envejecimiento poblacional genera una mayor necesidad de atención médica constante, lo que convierte al país en un terreno fértil para la expansión de terapias farmacológicas dirigidas a este tipo de patologías.
La compañía ha registrado importantes resultados financieros derivados de esta estrategia. En 2024, la división de medicamentos para tratar la obesidad representó el 22.43% del total de las ventas globales, cifra que contrasta con el 4% registrado en 2020. Ese mismo año, Novo Nordisk acumuló ingresos globales por 290,403 millones de coronas danesas, equivalentes a 45,643.48 millones de dólares, siendo Ozempic uno de los principales generadores de este crecimiento, con una cuota de mercado global del 33.7%.
Con el objetivo de sostener su dinamismo, la farmacéutica planea el lanzamiento de una versión oral de su tratamiento para la obesidad, basado en la misma molécula activa que Ozempic. Aunque no se han revelado detalles específicos sobre este fármaco, Finkel afirmó que México será un mercado prioritario para su distribución. Paralelamente, explicó que la compañía ha iniciado conversaciones con el gobierno mexicano para ampliar el acceso a sus tratamientos a través del sistema público de salud, lo cual podría facilitar el acceso a medicamentos innovadores que antes solo estaban disponibles en el ámbito privado.
Además de las estrategias comerciales, Novo Nordisk ha intensificado sus actividades de investigación clínica en territorio mexicano. La inversión acumulada en estudios clínicos en el país asciende a 850 millones de pesos, y los ensayos realizados en México representan una parte clave de las fases avanzadas de desarrollo de fármacos diseñados inicialmente en Dinamarca. La firma actualmente no tiene plantas de producción en México, en línea con su estrategia de eficiencia operativa, pero ha logrado consolidarse tras la reforma de 2008 que eliminó la obligación de mantener fábricas locales para vender al gobierno.
La alta demanda de productos como Ozempic provocó problemas de abasto en 2024, lo que generó la aparición de un mercado negro. La empresa, según su directivo, ha enfocado esfuerzos en resolver esta situación mediante inversiones por 129,000 millones de coronas danesas para aumentar su capacidad de producción. Esta expansión incluyó nuevas plantas en Dinamarca, Francia, Brasil, China y Estados Unidos. Para finales de 2024, Novo Nordisk informó que logró atender a 45.2 millones de pacientes con enfermedades crónicas graves y que su utilidad operativa creció un 26% respecto al año previo.








